30 may. 2018

Bolso Merchant & Mills


¡Caramba, cuánto tiempo sin publicar!. Y es que esto del Blog cada día da más pereza, la verdad, tanto para escribir en el propio como para leer los ajenos. La brevedad y rapidez de otras redes sociales va ganando la partida... 

Pero es igual, pienso resistirme a esta incapacidad creciente de leer o escribir por encima de los ciento cuarenta doscientos-y-pico caracteres. Así es que amenazo con seguir por aquí por si acaso todavía alguien se asoma. 

Pues sí, para tí, que todavía tienes la osadía de leer el párrafo entero de tirón, consiguiendo contener ese dedo que se impacienta por desplazarse rápido a través del texto. Que buscas más allá del escandaloso titular, que al final solo se queda en eso. Que sigues escribiendo las palabras con-todas-sus-letras, tal y como la gramática escolar nos enseñó. Que has conseguido no esclavizar tu cerebro a pesar de las prisas y la falta de tiempo. Que aún sigues viendo personas -y no solo perfiles- al otro lado de tu pantalla.

Pues sí, para tí y por tí sigo escribiendo en este Blog.

Si me conoces, ya lo sabes, y si no, te adelanto que tampoco esperes grandes cosas, para qué nos vamos a engañar, que el escribir más largo no supone necesariamente escribir mejor. Pero el escribir corto, tampoco.

Si acaso, estas entradas pueden suplir esa charla imposible sentadas ambas frente a un café, o esa conversación telefónica sencilla y cercana que nunca tuvimos, en la que una cosa va llevando a la otra y acabo confesándote emocionada "Oye, ¿sabes que me acabo de coser un superbolso?. Va, te cuento..."

Eso, te cuento:

Hace justamente ahora dos años compré en Telaria el kit de Merchant & Mills para coser este bolso. La idea era reemplazar otro que tenía de características similares, cuya cremallera, asas y base se encontraban ya deteriorados. Pero ese bolso me encantaba y me traía muy buenos recuerdos de aquel viaje y lugar en que lo compré, así que en un arranque de apego, lo deshice por completo, le cambié la cremallera, el forro, le añadí dos bolsillos interiores, le reforcé las asas y esquinas de la base, lo acolché un poco, y me ha aguantado en un estupendo estado hasta ahora, en que ya parece pedir una digna jubilación.

Así que le llegó el momento a este otro, de considerables dimensiones, y tejido bastante particular. Se trata de una loneta encerada -oil skin- con bastante cuerpo, que comercializa la firma británica. Tanto el exterior como el forro interior que incluye repelen el agua.


Es una tela que me encanta y de la que me gustaría coserme alguna prenda, pero me da un poco de mieditis, porque lo cierto es que cada puntada supone una perforación imposible de eliminar (complicado para quienes, como yo, solemos descoser con más asiduidad de lo que nos gustaría). Así que de momento decidí coserme el bolso y dejar para otra ocasión costuras más complejas.

El bolso lleva las asas de cuero y un bolsillo interior.


Pero no lleva ningún elemento de cierre, cosa de la que no me percaté hasta ver el esquema e instrucciones de montaje.

Otro de los inconvenientes, que ya sufrí en mi estupendo bolso anterior y que solucioné en su restauración, era que al no tener compartimentación interior su contenido acababa convirtiéndose en un "totum revolutum": cartera, llaves, monedero, papeles, bufanda, lápices, carpetas, clinex, etc. etc. etc., lo que suponía cierta dificultad para encontrar algo con rapidez.


Así que después de barajar distintas soluciones, me decanté por mantener su estructura intacta, e incorporarle  un organizador de bolso totalmente extraíble.


Busqué fieltro grueso de 5 mm. que me costó un poco encontrar en el comercio local, y a cuyo único color verde oscuro tuve que adaptarme. 


Diseñé los distintos espacios y medidas internas que quería, según los objetos a guardar, y utilicé para los bolsillos una tela acolchada reversible que tenía guardada, rematando los bordes superior e inferior con un vivo similar al tono del bolso.


Este es el resultado:




Se trataba simplemente de dos tiras que rodearan el bolso: una en la parte más alta del bolso, de 11,5 cm de ancho, y otra abajo de 14 cm. Fuí separando los espacios mediante pespuntes verticales a las medidas que me interesaban, y ya está.

Le añadí una hermosa cremallera para que quede convenientemente cerrado.


Y ahora, además de tener un sitio bien localizado para cada cosa, queda libre un espacio central bastante amplio para las otras cosas que suelo llevar: algún libro, pañoleta, botellita de agua, incluso una chaqueta fina bien doblada. Vamos que cabe un mundo dentro.


Bueno, que estoy super contenta con el resultado. Creo que después de dos años esperando, bien está que tuviera un poco de mimo en su costura.

Y a tí, qué te parece? Eres de utilizar bolsos grandes? 

Ahh, se me olvidaba, si tienes curiosidad por saber más de las peculiaridades de este tipo de tejido, te recomiendo este post estupendo del Blog Diario de Naii, donde además de todas las explicaciones posibles, puedes ver la preciosa parka que se cosió con esta tela.

Y hoy, después de mucho, voy a enlazar con MIMI en el Club de las Malas Costureras.

Gracias por llegar hasta aquí¡¡¡


5 mar. 2018

Vestido jacquard Revista "Ottobre"



Procedentes de la Revista Ottobre son estos vestidos cosidos a las pequeñas en las pasadas Navidades. Me habían pedido alguno especialmente calentito, así que saqué esta preciosa tela de Coser Cosas, de punto de algodón orgánico que tenía guardada sin destino definido.


Es una tela espectacular por su colorido y su textura (me he dado cuenta de que la combinación en tonos grises y rosas me encanta). El dibujo no va estampado, sino directamente tejido, un jacquard, como creo que puede apreciarse en la foto anterior. Por dentro es afraneladito por lo que aunque el punto resulta consistente, el tacto es de lo más amoroso y calentito, ideal para este crudo invierno.




Lo he combinado con un punto roma en color gris antracita, y las tiras del cuello las he puesto en  punto acanalado, color rosa chicle, comprado en Telaria.


El modelo es el número 29 de la Revista Ottobre edición 1/2017, a la que le he sacado un inmenso partido. 


Es un patrón de corte trapecio muy sencillo de ejecutar, en el que se proponen los bajos, coderas y bolsillos de parche a contraste.


Para las niñas es muy cómodo porque resulta holgado y tiene todo lo que les gusta: bolsillos, coderas, fácil de poner... No obstante, a mí me parece más favorecedor en niñas con un poco más de "chicha" que éstas.

Creo que será un patrón que repetiré como túnica, me ha gustado el resultado que muestra aquí el Blog Mi guerrero y mi princesa.


Que el libro es su mejor compañero no deja lugar a dudas, ya véis: los lleva dondequiera que va, los lee, los relée, los devora...


Y como no siempre está dispuesta a jugar, su hermana pequeña a veces se enfada...

Y es un placer volver a enlazar con Fans de Ottobre


28 feb. 2018

Un vestido para el frío. Creo que me gustan las rebajas, pero no estoy segura...

Con las rebajas me pasa un no sé qué, que no sé yo...

Me irrita sobremanera el arremolinamiento en torno a una mesa llena de cortes de retales, donde basta que toques una tela para que la persona de al lado tire de ella como si le estuvieras quitando el pan de la boca, total para luego dejarla con indiferencia e interesarse por esa otra que parece haberle gustado a aquella señora de allá..., y así en un continuo juego casi sangrante de "esta tela es mía y sólo mía".

Pues eso, que me pone de los nervios, pero no soy capaz de abandonar la tienda. Siempre pico.


Otra de las cosas que me fastidia en las rebajas son las dudas en cuanto a la calidad de las telas: puede parecer un buen tejido, pero a veces resulta sospechoso su precio... Entonces intentas disipar la duda preguntándole al vendedor, -¡menuda solución!, ya lo sé-: -Oiga, ¿y usted cree que ese tejido me hará bola?, esperando claro está que sea contundente: -No por Dios, es extraordinario, pero solo queda el fin de pieza y.... Pero no, te ha tocado el vendedor experto en no mojarse lo más mínimo: -No, no creo, hasta el momento ninguna clienta se ha quejado...


O sea que no sólo se quita las pulgas de encima, sino que además parece trasladar a la clientela la responsabilidad sobre la calidad del producto. En esos casos me pongo en guardia, y las más de las veces suelto la tela, bueno sólo me la llevo si me gusta mucho, mucho, mucho.


Podría ser todavía peor si te toca el vendedor tirando a socarrón: -No creo que le haga bola, de todos modos por ese precio... Y ahí sí que me tocan la fibra sensible: ¡Pues no oiga, no!. Que el trabajo de costura es el mismo con una tela buena que con una mala, con la diferencia de que con la buena mi inversión de tiempo y esfuerzo compensa, y con la mala no. O es que solo tiene valor la tela?, qué pasa con el valor de mi tiempo?.

Confieso que alguna mala experiencia he tenido a cuenta de las rebajas, pero poco a poco voy aprendiendo. Además, que levante la mano quien sea capaz de resistirse siempre a las gangas😏.

La verdad es que sólo compro con garantía en mis tiendas on line habituales, a quienes les tengo verdadera confianza: Telaria, Coser Cosas y Naturtelas fundamentalmente.


Pues esta tela suave y calentita, de punto doble y aspecto acolchado, la compré rebajada en Julián López, creo que a unos 5 euros el metro. Su precio era bastante más alto pero la opción era llevarse los tres metros y pico que quedaban. Tuve suerte, porque me tocó el vendedor optimista y convincente, o sea que ni hace bola, ni se engancha, ni te pica... 


El vestido es un mix: he utilizado como patrón base el "Draped collar túnic" de Bcn Unique Patternsque ya modifiqué y cosí aquí. Y el "Adeline dress" de Style Arc Patterns, que tenía en espera. Este último es un vestido de verano que yo he cosido para el invierno, por lo que he alargado la manga, y he ajustado a la altura del pecho, dado que el tejido empleado es de punto.


Tengo que decir que como ya lo tenía adaptado a mis medidas, me ha quedado estupendo a la primera. Superfácil de coser y supercómodo de llevar, calentito y agradable.


Como tenía tejido de sobra he podido sacar cuerpo y manga en una sola pieza, cosa que pocas veces hago con el fin de optimizar la tela.


Y además me ha sobrado para hacerle a mi hija este suéter:


Y después de mucho tiempo enlazo a MIMI .


25 ene. 2018

Vestido "plagiado"



A veces es algo tan sencillo como replicar el patrón de un vestido que ya tienes y que te gusta especialmente por las razones que sea...


Eso hemos hecho más o menos con este vestido. Saqué el patrón -muy sencillo él- y lo cosí en un santiamén.


Es bastante cortito y con pocas concesiones: la tela ya lo dice todo.


Esta tela fue utilizada para mis nietas aquí. Es el estampado "Blumenwald", de Lillestoff. No sólo es bonito, tiene un tacto estupendo y resulta muy estable, por lo que se cose francamente bien.


No me quedaba demasiada cantidad de tela, pero fue la justa para el proyecto. El bolsillo tuvo que ir con punto de puño en color azul "denim",  que por otro lado le va muy bien. Ambas fueron compradas en Telaria a principios del verano pasado.


Les hacía ilusión a la mamá y a las niñas ir iguales...



¿Qué os parece?


18 ene. 2018

Año Nuevo...

Cuando era niña encontraba en el cambio de año algo mágico, como si verdaderamente se cerrara un círculo y se abriera otro: un año acababa y comenzaba otro, todo era nuevo. 


Miraba con emoción el nuevo dígito del calendario como un auténtico reto: sería mejor niña -lo que pasaba fundamentalmente por obedecer a mis padres y estudiar más-; haría más cosas, o sea, aprovecharía más el tiempo y holgazanería menos -algo muy apreciado en mi casa-; estrenaría mi impecable caja de pinturas Alpino -¡de 24 colores!- que casi siempre encontraba entre los regalos que me dejaban los Reyes Magos; podría jugar con mis hermanos a los nuevos juegos de mesa que se habían incorporado al conjunto familiar, mientras nos prometíamos no enfadarnos más...


No recuerdo en qué momento empecé a considerar las cosas de otro modo y me dí cuenta de que ese círculo del tiempo sólo se cerraba en el calendario que cada nuevo año iban colgando de la pared. Pero en la vida real las cosas no funcionaban así, en realidad la vida cambiaba poco a partir del 2 de enero. Yo volvía a desobedecer cuando llegaba el caso, las pinturas se iban desgastando poco a poco, el nuevo juego perdía frescura y como siempre ocurría volvíamos al viejo parchís, y mis hermanos y yo seguíamos enfadándonos.

Creo que un día entendí que los círculos no eran tales, sino una suerte de línea en espiral que nunca se cerraba. Ese día en que perdí algo de candidez y adquirí un punto de excepticismo...


Más adelante incluso comprendí que si quería cambiar en vez de mirar al calendario debería mirarme a mí misma, y que cualquier día es bueno si uno está dispuesto a mejorar en algo.

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Bueno pues mirando a 2017 desde el punto de vista costuril, primero me he sorprendido de cuánto he cosido, o sea, que siguiendo el principio familiar, he holgazaneado poco.😊.

Otra cosa es que todo ello haya sido oportuno. Veámos:


Primera consideración: El hombre es el único animal que tropieza dos -y más- veces  en la misma piedra

Haciendo recuento veo que me he cosido varias chaquetas: Dos de ellas algo más abrigadas: Simplicity 1281 y Sydney Jacket, que responden bien al periodo invernal corto y suave de esta zona; la primera más informal, y la segunda un poco menos, pero aún así bastante polivalente.



Luego me hice otras dos para entretiempo: Madawam y  Longley cardi, de ésta última hablaré en una próxima entrada.






















Como véis ambas son de características muy similares: solapa prolongada hasta el bajo y sin elemento de cierre. (Viendo las fotos he caído en la cuenta de que esta forma debe de gustarme mucho, y ello a pesar de la incomodidad que me produce la falta de cierre, que he solucionado al menos en una de ellas.)

Me he "jartáo" a reir cuando he visto también que aunque una la hice en primavera y la otra en otoño, en ambas tengo exactamente la misma pose, las fotos están hechas en el mismo sitio y llevo debajo la misma ropa... -pese a lo que pueda parecer, estoy en condiciones de asegurar que a lo largo de todos esos meses me he cambiado de ropa varias veces- 😁.

Y ahí va otra más veraniega: Kimono Vogue 1493¿Qué os decía?. Me tuve que agenciar un imperdible "de diseño" que me recomendó nuestra querida Dácil para que los delanteros no se me abrieran al andar...




Segunda consideración: Mira que lo sé, pero siguen faltándome camisetas básicas lisas.


Camisetas me he cosido varias: Invernal de cuello abrigadito, la sudadera Hide Away de la Revista Ottobre y la Vogue 8962. Todas ellas me encantan pero poco básicas, y sobre todo las dos últimas con la consiguiente dificultad a la hora de combinar con chaqueta o similar debido a su largura.


Sólo dos básicas en todo el año -ya me vale-, ambas de la misma viscosa, divina ella: la primera, de manga semi larga; y la segunda, para el verano, de manga caída. Estas han sido las auténticas estrellas, porque me las he puesto mucho, las he combinado casi con todo y ambas las cosí en un pis-pás con un patrón base que tenía. 





















Tercera consideración: O más bien agradecimiento 

A Nekane, por su blusa MIMI, cuya entrada empecé y nunca acabé, pero cuya prenda cosí y me puse, y me puse, y me volví a poner... De patrón fácil, costura sencillísima y cómoda donde las haya. Gracias por tu generosidad, amiga¡¡




Cuarta consideración: Coser a mis nietas es lo más agradecido del mundo


Les he cosido chaquetas, camisetas, vestidos de verano e invierno, pantalones largos y cortos..., unas cosas las blogueé y otras no, porque no siempre había fotos ni tiempo. Pero es un disfrute: les gustan los modelos, las telas, los bolsillos, las "pijaditas" extras.

Aquí sólo alguna muestra:

Collection privée. Filles
& Garçons
Sail boat, de Oliver & S























Estos dos últimos, son patrones de la Revista Ottobre 3/2017 ¡fantástica!. El primero es el modelo Lilly of the Valley, y el segundo el modelo Mermaids.

Proyectos costureros para el año que empieza?: Sí, muchos, pero no siempre los cumplo porque en medio se me van colando cosas, ya os he dicho alguna vez que en esto de la costura no soy ni metódica ni ordenada ni siquiera racional, más bien todo lo contrario: emocional, compulsiva y caótica.

Qué tal vosotros? Soléis haceros buenos propósitos al empezar el año?, y además los cumplís?, o sois tirando a escépticos, como yo?