19 dic. 2013

Palabras con imagen: Manejar / Mover los hilos

Imagen: Lara (Hormiga Verde)



Curiosamente, este dicho tan común en castellano, no he podido encontrarlo como tal en ninguno de los Diccionarios consultados, actuales o antiguos. Sin embargo, creo que el sentido del mismo es sobradamente conocido y empleado.  No se habla de mover o manejar los hilos cuando alguien simplemente dirige algo, sino más bien cuando, además, existe la intención de servirse o aprovecharse de esa posición de control, p. ej. fulano manejaba los hilos del Partido  o los banqueros mueven  los hilos del poder económico.

Es una expresión frecuentemente encontrada en la prensa diaria asociada a algún tema de corrupción o malversación: zutano movió todos los hilos para ocultar su implicación en la trama; desde la prisión siguió moviendo los hilos de la corrupción en tal o cual

A veces también se asocia a un poder desmedido que supone cierta ventaja en favor de quien lo ejerce: por ejemplo, un periodista se pregunta ¿Quién mueve los hilos de las agencias de rating? Y en su reflexión encuentra un rasgo común en casi todas ellas: la directa relación de muchos de sus accionistas con la industria financiera. Un analista financiero ve en Wall Street: la mano que mueve los hilos de la economía mundial, seguramente no le falta razón.

Se mueven los hilos de algo o de alguien como se mueven los hilos que dan vida a una marioneta, al antojo y conveniencia de quien los tiene bajo su mano, sin entrar en consideraciones de los intereses ajenos.

Mural: Fotografia encontrada aquí
Y no sólo se manejan los hilos: el verbo "manejar" en una de sus acepciones, parece que ya lleva implícito un cierto sentido de dominación. Remedios Amaya en la Eurovisión de 1983 -¡madre mía, cómo pasa el tiempo!- se preguntaba: ¡Ay quién maneja mi barca, quién?, que a la deriva me lleva, quien?... No estoy segura de que en Europa se entendiera la pregunta a juzgar por el “Zero points” que  obtuvimos en aquella ocasión, pese al esfuerzo de la cantante y  la puesta en escena.

Y para terminar con una nota de humor –sin acritud alguna, claro está- aquí os dejo con Buenafuente manejando los hilos de quien, a su vez, ¿mueve los hilos del país?.



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NOTA: Muchas gracias por vuestras nuevas aportaciones. Iremos incluyendo las distintas formas encontradas en cualquier lengua y seguiremos enriqueciéndonos juntos.

16 dic. 2013

Cuatro palabras mágicas

Quién dice que la distancia es un obstáculo?. Y no me refiero sólo a Internet –que la atenúa bastante-, me refiero más bien a cuatro palabras mágicas que la elimina de forma radical. Y si no, podéis preguntarle a mi nieta mayor, Selena, que puede recorrer miles de kilómetros en un santiamén, con sólo pronunciarlas:

Treguna – Mecoide – Trecorum – Satis dee

Pues así, tan fácil como eso, nos desplazamos cómodamente,  y viajamos sentadas en cualquier cama o en el sofá de casa, según se tercie.  Ayuda mucho que al pronunciarlas se dé un par de vueltas a algún objeto redondo: una pelota pequeña,  la cabeza de un muñeco, incluso un huevo kínder también vale... Y por supuesto que las palabras sean dichas con convicción y, si se quieren resultados seguros, lo mejor es decírlas al unísono con más personas y con un cierto soniquete.

En realidad, le robamos la idea a la Bruja novata (1971) que, francamente sea dicho, nos ha dado mucho juego –en el sentido más amplio de la frase-. Recordáis esa deliciosa peli?



La señora Eglantine Price estudia brujería por correspondencia con el gran mago Emelius Browne: el objetivo: la "locomoción sustitutiva", y la experimentan junto con los pequeños Carrie, Paul y Charlie recorriendo lugares y maravillosas aventuras subidos en una cama: podían desplazarse por el aire o ir bajo el agua, su único elemento de propulsión era un sencillo “boliche” o pomo, que remataba los barrotes de la cama.

Como la imaginación de los niños es infinita, a partir del momento en que vimos juntas la película, la distancia entre el Cantábrico –donde vive Selena- y el Mediterráneo -donde vivo yo- desapareció como por arte de magia.

La comunicación se establece a través del teléfono, y poniéndolo en manos libres ella puede organizar el viaje sin ataduras: prepara los cojines para que el vuelo sea más cómodo, hace acopio de alguna manta si la previsión es atravesar una zona fría, o consigue impermeables y chalecos salvavidas "de colorines" -detalle importante- si vamos a viajar bajo el agua. ¡Sí, impermeables y chalecos salvavidas bajo el agua, no me preguntéis por qué…!.





Algunas imágenes de nuestra última aventura. Ayer, sin ir más lejos.

En esas largas y pintorescas travesías telefónicas (a veces duran más de una hora ¡menos mal que existen  las tarifas planas!), nos suelen acompañar Caperucita y Rosy, dos charlatanas que viven conmigo y cuya voz llevo haciendo, cuán ventrilocua loca, hace más de cuatro años. Ni que decir tiene que forman un trío "pá echarse a temblar", si las dejo solas un rato, son capaces de “pincharle” el paraguas a Mary Poppins  para que no deje la casa de Jane y Patrick…, o echarle pimienta en el café a la Baronesa Schaeder, de Sonrisas y lágrimas, para que deje de una vez que su padre, el capitán Von Trapp, se case con María…

    
Caperucita y  Rosy


Eso por no hablar de las faenas que le gastan a la abuela –que soy yo-. Bueno, en realidad, nunca hemos tenido clara la cuestión del parentesco: si yo soy la abuela de Caperucita y Rosy, entonces éstas deberían de ser hemanas de Selena…, "y eso no es posible, porque no viven en mi casa" -dice la criatura, con bastante buen juicio-;  y si soy la madre de Caperucita y Rosy, entonces ellas serían sus tias... "y ¡cómo pueden ser las tias más pequeñitas que yo...! -dice partiéndose de risa, con su lógica aplastante-.

Ahí tenéis a Selena en plena navegación y a mí  "cosiendo y cOntando"

En fin, yo no tengo ni idea de cómo resolver este embrollo parental. ¡¡Sería bienvenida cualquier sugerencia al respecto...¡¡

Y después de un duro viaje, por fin llega la hora de la cena
y plantan a la pobre abuela encima de la mesa sin siquiera
derecho a plato: "Vengaaa, porfi, un cuento..."



12 dic. 2013

Palabras con imagen: "Orratzak baino hariak luzeago izan behar du" (la aguja no puede ser más larga que el hilo)

 Imagen de Lara (Hormiga Verde)


Este dicho en euskera nos lo ha facilitado Maider de Masustak-Eguzkitan, y lo sacamos a colación en este momento aprovechando el homenaje que ella hace a su lengua materna en uno de sus últimos post.

He estado buscando y el sentido más parecido en castellano podría ser eso de quién se habrá creído que es. En un sentido similar, aunque no exactamente igual, decimos que hasta los gatos llevan zapatos cuando uno se permite atributos que no le corresponden en función de su naturaleza o condición, o también que alguien mira a los demás por encima del hombro cuando se comporta como si fuera superior a los que le rodean.


En su sentido literal, me ha parecido un dicho realmente precioso, de lo más gráfico y representativo “costureramente” hablando, porque la verdad es que no hay cosa más molesta que estar terminando una costura –sobre todo si es a mano- y ver que te va a faltar un trozo hilo justamente para el remate. Entonces te asalta un cierto desasosiego, como a aquella mujer a quien le preguntaron por qué tejía a tanta velocidad, y contestó que debía darse prisa para terminar el jersey antes de que se le acabara el hilo.

Efectivamente, cuando te queda poca hebra te aceleras, intentas apurar y apurar hasta que, de hecho, la aguja es ya más larga que el hilo. En ese punto, en el que la aguja ya se te ha desenhebrado varias veces, no hay más remedio que iniciar la puntada clavando la aguja en la tela y enhebrarla de nuevo justo antes de sacar la aguja y terminar la puntada. Bueno, al menos a mí me pasa -¿seré la única?-.

Y si decimos que esto fastidia en una costura normal, qué decir cuando se trata de un precioso ojal hecho a mano… con ese brillo sedoso del hilo de torzal y ese reborde en la parte interna que lo convierte en un ojal casi “para toda la vida”.

Mi abuela solía medir la hebra para que nunca le faltara hilo al coser el ojal: enhebraba la aguja, pasaba una cantidad de hilo equivalente al ancho de su mano y luego soltaba hilo de la bobina hasta llegar a la altura de su codo. O sea que el largo del hilo era aproximadamente una vez y media la distancia desde la mano a su propio codo. Y de esta manera le quedaba “claváo” –decía ella-.

Porque si es verdad que era importante que no te faltase hilo, tampoco resultaba conveniente que te sobrara: el hilo de torzal era caro y en tiempos poco prósperos uno no podía permitirse su desperdicio.

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NOTA: Muchas gracias por vuestras nuevas aportaciones, y os seguimos animando. Iremos incluyendo las distintas formas encontradas en cualquier lengua y TODOS nos enriqueceremos juntos.

5 dic. 2013

Palabras con imagen: "Coser y cantar"

Imagen de Hormiga Verde 


Se dice de todo lo que se hace con extrema facilidad, sin  que suponga esfuerzo para quien lo realiza, p. ej.:
 "la prueba ha sido coser y cantar" 
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José María Sbarbi y Osuna, en su Gran Diccionario de Refranes de la Lengua Española, escrito en el último cuarto del siglo XIX, en su definición lo precisa aún más diciendo que carece de dificultad porque ya se ha realizado trabajo de antemano:

          ...como cuando se le da a otra persona la costura de una prenda
            después de habérsela cortado e hilvanado

Creo que el proverbio se basa en la creencia de que coser y cantar son dos actividades que se pueden realizar simultáneamente sin que ninguna de ellas merme capacidad para efectuar la otra, o sea, que son totalmente compatibles.

Claro, por eso es fácil. 

Pero qué idílica resulta esa escena de las costureras cantando al unísono las canciones del folklore de su tierra. ¡Qué bonito!, pero me suena más a zarzuela que a realidad de nuestros tiempos.

En estos nuestros tiempos somos especialistas en hacer simultáneamente no sólo dos, sino tres incluso más actividades y, muchas veces casi incompatibles entre sí. Y si no, que nos lo pregunten a las mujeres -absolutamente sumidas en el "multitasking" diario-. Yo he visto mamás dando de mamar a su bebé  mientras leen el cuento al niño mayor a ver si consigue que se termine la cena de una vez; al mismo tiempo van preparando la comida del día siguiente y, entre vuelta y vuelta al sofrito, leyendo y contestando los e-mails más urgentes acumulados en la bandeja de entrada durante todo el día.


Me pregunto cómo actuará ese cerebro al responder el correo: "No te preocupes, estaremos allí el domingo-Le dijo Gerónimo Stilton-Un poco de ajo picadito y pimentón-Que no se me olvide meter en el tupper los macarrones cuando se enfrien-No le he lavado los pantalones de gimnasia y mañana le toca.... ..."

En fin, qué os voy a contar, que no sepáis ... Seguro que muchas de vosotras haréis diariamente milagros mayores, así como si nada, sin darle ninguna importancia.

En cuanto a la imagen con la que Lara nos ilustra este dicho costurero de hoy, debemos reconocer que nuestro modelo-guitarrista ha hecho todo un alarde con ese precioso punto de escapulario en color rojo con el que está dejando las cuerdas la mar de sujetas ...Y nótese: no es una púa lo que porta en su mano derecha, es una hermosa aguja de coser lana para la ocasión. ¡Gracias Flo!, te está quedando divino.



                               (Gracias Rosy -Sewingadicta- por sugerirnos este dicho
                               tan costurero y tan español.)


2 dic. 2013

Caperucita ha salido...

Había una canción de Caperucita que iba narrando el cuento. Recuerdo a mi tía Marieta cantándomela:

                Caperucita ha salido
                sin que su madre lo sepa,
                en el bosque se ha perdido,
                ¡qué dolor!.
                Un lobo terrible y fiero
                vestido de caballero
                se apoderó de la niña
                ¡qué terror!
                Y el lobo hacia auuuuuuuuuu!
                Y el viento hacía uuuuuuuuuu!

Esta era la parte más "dark" de la canción, el resto era bastante ñoña, la verdad.

Lo recuerdo con una mezcla de miedo por los acontecimientos que se le avecinaban a la pobre niña y a la vez de calma porque ya me sabía el desenlace… Pero en cualquier caso, siempre me resultaba  una canción inquietante.

Bien pues aquí os traigo hoy a mi preciosa caperucita particular, capa, cesta y bosque incluido. La cesta creo que es obra de las manos artesanas de Pilar; el bosque, de la Madre naturaleza; y la capa, de una servidora.


La caperuza estaba prevista más bien para época de otoño, no para estos fríos invernales del norte, pero ahora he conseguido las fotos aprovechando un precioso domingo soleado. (En las fotos y en la prenda aprecio el “estirón” de después del verano).

El diseño es de Oliver + S, de su “Little things to sew”, ese libro que es como una pequeña joya a venerar en cualquier librería costurera dedicada a prendas infantiles.


Es un modelo totalmente reversible, por lo que aparte de ser más práctico, resulta de sencilla ejecución: no lleva vistas, ni bajo, ni cuello. Se construye por medio de siete piezas trapezoidales: tres para la espalda y cuatro para el delantero que se van uniendo lateralmente, y que pueden ser del largo deseado. En las uniones frontales lleva dos aberturas para sacar las manos, y finalmente un pespunte visto rodea toda la prenda, para asentar ambas telas. Y, ¡cómo no!, una hermosa capucha, con pieza central que se adecua perfectamente a la forma de la cabecita.






En este caso, el tejido escogido es pana fina de algodón de color rojo oscuro, forrado con tela de algodón orgánico: tema Blancanieves (¡Menuda ensalada de cuentos!. Cuando se lo expliqué a la niña no entendía que una capa de Caperucita llevara tela de Blancanieves. Y creo que tiene razón…)



Y es que esta “linda caperucita” ha resultado tener mucho carácter. Al parecer en su cestita, nada de queso, ni pastel, ni el consabido tarrito de miel, ¡ya está bien de golosinas que empachan la barriga! Ella lleva verduritas recogidas directamente de su “huerta ecológica”: grelos, berza, puerros, acelgas, lechuga..., y, eso sí, un vinito dulce para que la abuela pase el mal trago que la espera.



















¡Se admiten apuestas!. Qué diréis, que corre delante o detrás del sufrido lobo?


28 nov. 2013

Palabras con imagen: "Cortar / perder el hilo"

Imagen de Lara (Hormiga Verde)


Se emplea para indicar interrupción de la cosa de que se hable,  pasando a tratar de especie inconexa con su objeto o asunto
principal: p. ej. cortar el hilo del discurso 
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Entendiendo el hilo como un elemento de continuidad en el tiempo, cortar el hilo tiene el significado de interrumpir  aquello a que se refiera. Por ejemplo cortar el hilo de la conversación, del discurso, de la vida, o de la historia…

De forma equivalente, y en lenguaje coloquial, cuando se quiere atajar al interlocutor porque no interesa su conversación o porque parece excesiva en explicaciones innecesarias, se  le suele decir que corte el rollo.

El hilo, empleado en ese mismo sentido de secuencia o proceso continuo, se utiliza también frecuentemente con la frase perder el hilo, como algo en lo que no interviene directamente el otro. Yo mismo por despiste, olvido, desconcentración o porque me han interrumpido… “he perdido el hilo” de lo que estaba diciendo o haciendo; súbitamente he olvidado lo que iba a decir, se me ha ido el santo al cielo.

La situación más temida de cualquier actor de teatro y que parece producir el llamado “miedo escénico” es quedarse en blanco, perder el hilo, perder la hebra; la mente se bloquea y ya no se puede hilar lo de antes con lo de después. El mundo de la escena solucionó esto gracias a la figura del ”apuntador”. Esa persona oculta bajo la concha, en el propio escenario, que vigilaba para dar la letra al intérprete si le llegaba el momento crítico y trágico del vacío.

Y frecuentes y sonadas también son estas "pérdidas de hilo" en los discursos políticos, más aún ahora que internet las puede reproducir con gran inmediatez.

Os dejo aquí dos perlas:

Ricky Perri  en su programa de gobierno dice que suprimirá tres agencia estatales: pierde una en el discurso. Pero perdida, perdida... vamos que no consigue recuperarla:




Otra nacional: Oscar López nos quier dar tres argumentos de peso, "de mucho peso" -dice- para votar a su partido...






En fin, que esto le puede pasar a cualquiera...



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21 nov. 2013

Palabras con imagen: "Meterse/pasar por el ojo de una aguja"

Imagen de Lara (Hormiga Verde)


Se dice de quien es muy astuto
o de quién es entremetido.
También se puede utilizar pasar por el ojo de una aguja referido a quien hace lo imposible por ser notado y tenido en cuenta.
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Os acordáis de la sentencia bíblica de que "es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos"? Pues la cosa no está tan clara.

Existen diferentes interpretaciones sobre el asunto, que hablan de que pudo tratarse de un error en la traducción. Unas versiones dicen que la palabra "Kamelos" traducida como "camello", es muy parecida a la utilizada en griego para designar una soga gruesa con la que se amarran los barcos.  Así pues, el sentido de la frase hablaría de la dificultad de que esa soga pasara por el ojo de una aguja.


Otra versión indica que en las ciudades amuralladas solía haber una puerta principal que se cerraba al anochecer, pero que existía otra puerta pequeña denominada ojo de aguja que se abría si alguien llegaba fuera de hora. En ese caso, el significado del aforismo hablaría de que lo complicado sería hacer pasar a un camello por dicha portezuela.

En cualquier caso, cada cual que tome la que más le guste. Personalmente, esta frase siempre me produjo una cierta inquietud, por no decir verdadero temor. Cuando era niña fue la causante de mi desvelo nocturno durante mucho tiempo: me jugaba la eternidad.

Un día encontré el modo de solucionarlo: decidí que a partir de ese momento sacrificaría mi paga de los domingos para evitar la “acumulación” de capital. Y así lo hice.

Tenía acericos exactamente como éstos, hechos 
de papel y con los bonis ordenados por colores.
(Foto obtenida aquí)
Hasta que al cabo de varias semanas de ver la "recesión" dibujada en mi cara, mi madre en un gesto de generosidad por su parte y supongo que de compasión hacia mi ingenuidad financiera, me dijo algo así como que ser rica significaba tener tanto dinero como la paga de los domingos del todos los niños del barrio hasta que tuviéramos…  por lo menos ¡diez años!. Entendí que nunca sería tan rica.

La explicación debió de tranqulizarme, porque a partir de entonces volvió la visita dominguera al quiosco de Juvenal para proveernos de los “excesos” acostumbrados: barritas de regaliz, un par de chicles de peseta y seis bonis, que así llamábamos a los alfileres con la cabeza de color.

Eso sí, decidí que lo gastaría todo, me pareció lo más prudente, dadas las circunstancias, no estaba dispuesta a correr riesgos.




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NOTA: Muchas gracias por las sugerencias recibidas incluso en otras lenguas, y os seguimos animando. Iremos incluyendo las distintas formas encontradas para una misma expresión, y TODOS nos enriqueceremos juntos.



18 nov. 2013

Larga vida a mi "vintage" favorito: "Macaron dress", de Colette

Era un vestido recto, de corte sencillo, con unas rosas vintage que me encantaban. Creo que siempre me había sentado bien. Pero varias temporadas y talla y media después, la separación resultaba ya inevitable… Se trataba de un semi-lino estupendo que todavía se encontraba en muy buenas condiciones. 

Un día tuve la idea de convertirlo en un Macaron, de Colette.


                          

Este era un proyecto largamente deseado, pero que se resistía: por un lado por la dificultad para conseguir el patrón -ahora es fácil, lo encuentras en Telaria-, y por otro por la dificultad de construcción del propio modelo.


Pero el empeño era mucho mayor que los obstáculos, así que le llegó el día: me fui a comprar una tela lisa a contraste en un tono verde oliva. El vendedor de tejidos no entendía que para aprovechar una tela “antigua” comprara género nuevo de calidad. (Parece que este vendedor no entiende mucho de apegos y de querencias; y de cómo un vestido se puede convertir en tu mayor enemigo cuando no lo llevas agusto, o en una segunda piel de la que te cuesta desprenderte…)

Los restos del naufragio






                                                      



Y me puse manos a la obra. Me ha resultado muy difícil, la verdad, creo que su construcción es un un tanto compleja. Además los vestidos que me hago necesitan siempre de modificaciones sobre el patrón, por lo que luego requieren pruebas y más pruebas, con la dificultad añadida que supone la auto-prueba.

                       

La curvatura del pecho ha necesitado una modificación importante para que me asentara correctamente (Colette suele diseñar para una copa de pecho "D" , y ese no es mi caso); los cambios en la falda fueron más sencillos: una pinza a cada lado en vez de las dos que lleva el modelo original, y opté por no hacerla tan recta, sino bajando en disminución en las costuras laterales.


Los patrones de Colette me gustan mucho porque están pensados para personas reales con curvas reales. Este concretamente tiene una pieza central a modo de cintura, que puedes alargar o acortar en función del largo de talle. La falda, con sus dos pliegues en vez de pinzas, también le aporta cierta holgura y flexibilidad permitiendo dejar los dos, uno o ninguno, según el gusto y las medidas de cada cual.

La parte superior consta de tres piezas: canesú, cuerpo y cintura, por lo que permite ir jugando con telas a contraste. El modelo que propone Colette pone el canesú, mangas y cintura a contraste. En mi caso he preferido no destacar "algunas zonas", y he puesto en contraste el canesú, las mangas y una franja en el bajo que enmarca el vestido.


El canesú delantero une con el trasero al final de las curvas del pecho, y esto lo hace especialmente interesante y bonito. También las mangas tienen una curva a cada lado que se unen en el centro en forma cóncava. Este vestido tiene multitud de posibilidades según los tejidos que utilicemos: para trabajar, para vestir, incluso para fiesta: lo imagino en negro con el canesú en un tejido semitransparente.


El resultado “necesita mejorar”, pero me siento muy a gusto y la mar de orgullosa cuando lo llevo puesto. 
Haciendo todo un alarde, le puse su forro correspondiente
Estoy pensando en irme a dar una vueltecita, de carácter irónico, por la tienda de tejidos.

Y como lo forré, la vista que había preparado para el escote y que ya no era necesaria, 
se la coloqué a mi maniquí, y aquí posa junto a mí más guapa que un sol



14 nov. 2013

Palabras con imagen: "¡¡Que te zurzan!!"

Este es nuestro dicho de hoy, y la foto que Lara (Hormiga Verde) nos propone:



También se emplea para representar cierto desprecio, desinterés o mala voluntad hacia quien está referido.
Equivale a: "que te den morcilla"
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La tarea de zurcir ya casi resulta anacrónica. ¿Quién tiene hoy en su casa un huevo de zurcir?. Y sin embargo éste era un elemento imprescindible en todos los cestos de costura de hace cincuenta años. Solía emplearse para zurcir o remendar calcetines cuando un agujero no era motivo suficiente para mandarlo a la basura. En aquellos tiempos en que  los Reyes Magos en vez de consolas o Monster High también nos traían calcetines si los "tomates" -así llamábamos a estos agujeros- eran ya presencia habitual.

Esta imagen casi me emociona, podía ser mi abuela con sus anillos y su medalla remendando los calcetines familiares.


Esa fue una de las primeras tareas costuriles de mi infancia. Cuando mi tía se "sentaba a coser" y yo me empeñaba en ayudar, mi abuela solía aplacar mi entusiasmo con el consabido calcetín y su huevo correspondiente. Me enseñaba a hacer un "juntaté-que-junto-estabas", como ella decía, y eso sí, con puntadas pequeñas de manera que no se vieran demasiado. Muchas veces me lo deshacía y pacientemente me enseñaba la técnica (no se me quedó mucho, la verdad, ahora me da pena...). Parece que estoy viendo su mano blanca y nudosa trazar cuidadosa y simétricamente las puntadas: ni más larga ni más corta, ni más junta ni más separada de lo debido. No era tarea fácil.

Tampoco se libraban las sábanas, almohadas y manteles de su zurcido. Yo he llegado a ver maravillas, casi como si fuera un elemento decorativo: fijaros en ésta que encontré en internet, vamos una obra de arte.

Encontrado aquí
Y luego estaban los llamados zurcidos invisibles, que se hacían en la ropa de vestir. Si la costurera tenía destreza suficiente, podía conseguir que el remiendo pasara totalmente desapercibido.

Bueno, no os digo más, existía el oficio de zurcidora, por algo sería.


13 nov. 2013

Matrioshkas para Laura: Tema libre en el Maratón Telaria

Esta vez he cosido para otra de las pequeñas de la familia, Laura, mi sobrina-nieta, esta preciosidad de rizos dorados y ojazos azules.

Parece que por fin llegó el Otoño...
Para ella, una tela "Telaria" de matrioshkas de lo más linda, de un algodón super agradable; en uno de los últimos modelos de Oliver + S , el Library dress pattern. 






















Se cose bien, sin dificultad, a no ser por una errata en las explicaciones, que me hizo darle algunas vueltas, por aquello de que debe-de-ser-que-yo-no-lo-entiendo; pero finalmente el sentido común se impuso, por más que las marcas dijeran otra cosa.


Se puede hacer con solapita o sin ella, y con manga corta o larga; en este último caso, un puño vuelto prolonga la vida del vestido -¡crecen tan sumamente rápido...!-

A lo que se ve, mi sino es coser a distancia, así que tampoco le pude probar a Laura, y por lo que veo en las fotos, ha quedado cumplidito: le durará el invierno y la primavera (¡mejor para ella!).

Y como es de lo más pispoleta, enseguida se brindó a posar para enviarme algunas fotos: ¡¡Que te sea cómodo, y lo manches con alegría en el tobogán del parque!!.

Ya te vas, Laura?

11 nov. 2013

"Delphos", de Fortuny: Mucho más que un vestido (...y II)

Fortuny no fue un diseñador al uso, fue un artista integral, de esos personajes al estilo renacentista que cultivó diversas artes a las que acompañaba de un profundo conocimiento científico: pintura, dibujo, grabado, fotografía, luminotecnia, diseño textil, moda, escenografía. A pesar de ello, dijo de sí mismo: haber estado interesado en muchas cosas pero, sin embargo, siempre había considerado la pintura como su profesión.

La cantante de ópera Gladys Swarthout, 1935.
Granadino (1871-1949) provenía de una familia de artistas, vivió en Roma, Paris, y en 1889 la familia se trasladó a Venecia. Aquí, además del dibujo y el grabado, la fotografía impactó en él con fuerza como complemento novedoso al arte de la pintura. Y  comenzó a explorar la ciudad, con su Panoram-Kodak N-4 model B, experimentando con las luces y las sombras, con las formas… De su afición por este arte, queda constancia en el Museo que lleva su nombre, de Venecia, donde se conservan alrededor de 12.000 fotografías.

Fortuny con su cámara, 1890
Estudio pictórico, 1925
                                                           











A los 18 años, ya mantenía su estudio en una de las plantas del palacio familiar.

Mantuvo contacto con otros artistas y personajes influyentes de la época: Proust, el dramaturgo  y poeta D’Annunzio, la bailarina Isadora Duncan, la actriz Eleonora Duse... Al teatro se acercó a gracias a la obra de Wagner: vestuario, escenografía, y luminotecnia. Consideraba esencial el elemento “luz” en la escena, y trabajó intensamente en este ámbito “¿conoce usted algún misterio más bello que la electricidad?”, llegó a decir.

Elena, hija de Sorolla, pintada por su padre, 1909 
Su vinculación al mundo textil se produjo en 1906 y junto con su compañera Henriette se introdujo en la producción de telas: diseño de los estampados, fabricación de los troqueles, búsqueda de los colores, elaboración de los tintados, estarcido de las telas y, posteriormente, la elaboración de los propios modelos.

En lás últimas décadas del s. XIX y primeras del siguiente, todo lo relacionado con los tejidos adquirió gran importancia entre las clases más acomodadas: se importaban tejidos orientales: sedas, terciopelos... (En 1875 Liberty´s abre su primera tienda en Londres para importar y vender productos de Japón, China, India o Persia; sus motivos se hicieron muy populares).

Si bien todavía la corriente dominante seguía anclada en una mentalidad puritana, algunos grupos, todavía reducidos, venían apostando por la innovación de la vestimenta: artistas, médicos, feministas y diseñadores se habían ido agrupando alrededor de ciertos movimientos de la "reforma del traje" que surgían en Inglaterra. Defendían un ropaje que respetara el cuerpo de la mujer, permitiéndole su movilidad natural, que fuera racional y sano y, desde el punto de vista estético, que no deformara la figura con crinolinas y polisones. Y como inspiración, al igual que el arte de la época, se volvía la mirada al mundo clásico.

Pintura de Lawrence Alma-Tadema (1836-1912)
La pintura (Moore, Leighton, Alma-Tadema) se vio impregnada de la idea de que "todo debe ser griego". Se dan fiestas entre la alta sociedad en las que se viste a lo griego. Isadora Duncan, la gran bailarina americana, viajó a Londres para estudiar los vasos griegos y, siguiendo esta estética, en sus actuaciones bailaba descalza, ataviada con una simple túnica, y su danza imitaba las formas naturales del viento, de los pájaros, de las nubes...

Vaso griego de la época clásica
Isadora Duncan bailando


Auriga de Delfos
Así, de una forma casi natural, los elementos más influyentes de la cultura se iban decantando hacia un nuevo orden estético. Fortuny y su compañera Henriette estudiaron los dibujos decorativos del Palacio de Knosos, de Creta, sucumbieron ante los drapeados de su vestimenta clásica, y, como una evolución casi necesaria, creó el Delphos, basándose en el Auriga que lleva su nombre, pero con su innovación personal: el pliegue sería una prolongación sofisticada del drapeado natural, y moldearía el cuerpo siguiendo cada una de sus formas.

Después de patentarlo, él mismo se encargó de "publicitarlo"; su propia esposa y las mujeres más vanguardistas lucieron su Delphos y de una manera discreta se fue introduciendo. Nunca realizó los grandes desfiles y eventos que llevaba a cabo su colega el diseñador Paul Poiret -el modisto de más renombre del momento-. Aún así en los cinco años que pasó en París (1907-1912), el vestido fue incorporándose en la alta sociedad, y las mujeres más pudientes se interesaban por él. En los años siguientes los vestidos de Mariano Fortuny llegaron a Nueva York a través de sus notables clientes. Contaba con tiendas en Paris y Milán, y con representantes en las principales capitales de Europa.

Muriel Gore, 1909.

Selma Schubart, con su Delphos,  1907





















Casi al mismo tiempo, aunque no del mismo modo, Poiret abogaba también por la libertad del vestir femenino, introdujo kimonos orientales, pantalones bombachos, vestidos liberadores del corsé con espectaculares adornos -lejos de la austeridad de Fortuny-. Su interés comercial puso énfasis en la creación de la moda: nuevas colecciones cada temporada que sometían al vestido a continuos vaivenes.

     
Fortuny  inaugura tienda en Paris en 1920.

En los años siguientes, con la guerra europea se impuso, por necesidad, un vestir práctico y cómodo: Cocó Chanel entró de lleno en el diseño femenino subiendo las faldas e introduciendo el "corte sastre" de aire sencillo, herencias militares y ausencia de todo adorno superfluo.

El cambio de época ya estaba dado.

Julie Christie: conjunto Fortuny que
incluye pantalones plisados, 1973.

No resultaría fácil encontrar hoy una mujer que llevara un "Poiret",
pero sin embargo, todavía podemos admirar mujeres con Delphos.
En la foto: Geraldine Chaplin, 1995



Fuentes principales: 
- Guillermo de Osma: Mariano Fortuny, arte, ciencia  y diseño, 2012.
- N.J. Stevenson: Moda, historia de los diseños y estilos que han marcado época, 2011.
- Exposición: Inspiraciones Mariano Fortuny y Madrazo, Ministerio de Cultura, 2010.
- Mª del Mar Nicolás Martínez: Delphos de Fortuny, Museo del Traje, 2004.
- Amy Renee Dykes: Documentation of a Mariano Fortuny  Delphos  gown, 2003.