8 sept. 2013

Aterrizaje...


Me inicio en este mundo bloguero gracias al empujoncito que me ha dado Lara, mi hija; y gracias también a su manejo en estas tecnologías, porque mis recursos informáticos se habían quedado en twitter o Facebook; éste representa un salto cualitativo importante. Llevo dos años y medio visitando cotidianamente muchos de vuestros blogs: gracias a ellos he aprendido a coser. Y a coser dedico todo el tiempo que mi trabajo y el resto de obligaciones me dejan.

Curiosamente, pudiera parecer que al ser ésta una tarea adicional a las que uno ya tiene, supone también un cansancio adicional que suma al provocado por el sin-parar diario. Pues ya veis, en mi caso al menos, no es así. He descubierto ahora –podía haber sido antes, desde luego-, que el estrés y la tensión que me produce mi trabajo habitual, se contrarresta con la costura: algo así como que a través de las manos se escapa toda la presión diaria, y se me libera la mente.

Suelo coser con una libreta cerca, porque es junto a la máquina de coser cuando se me ocurren más ideas, soluciono más problemas, y el cansancio físico se aligera.

Hasta ahora me resultaba muy frustrante no poder poner comentarios a vuestras entradas, no poder compartir lo útil que me había resultado tal o cual cosa. Así que Lara y yo nos liamos la manta a la cabeza (cosa que en nosotras no suele ser raro), y en una semana Blog en la calle. A partir de ahora, me encontraréis comentando vuestras entradas.

Iré colgando las prendas que vaya haciendo y me sería muy interesante contar con vuestra opinión, si os gusta me encantará saberlo, pero también si tal o cual cosa se puede mejorar de ésta o aquella manera. O sea que no pretendo instalarme en la autocomplacencia, quiero seguir aprendiendo y mejorando.

Ah, se me olvidaba, Lara y su familia viven en otra ciudad, estamos en mares distintos, razón por la cual, coserles a ella y a sus niñas, me proporciona además la satisfacción de brindarles algo hecho con mis propias manos. Es una forma de acariciar, digámoslo así.

Y a ti que me visitas, gracias. Si has llegado hasta aquí quiere decir que te has tomado el trabajo de entrar en mi blog y dedicarme unos minutos de tu, seguramente, escaso tiempo. Me gustará encontrarte de nuevo, vuelve siempre que quieras.