12 sept. 2013

Mis Blogs de referencia

Ahora que empiezo este blog me ha parecido de justicia dar cuenta de cómo otras personas desde otros blogs han influido de manera absoluta en mi re-acercamiento a la costura. Y digo re-acercamiento, porque pasé muchas vacaciones de mi infancia “entre costuras”: mi abuela y mi tía cosían, y el soniquete de la Wertheim me despertaba casi todas las mañanas.

Una Wertheim igual a la de mi tía. (Vista aquí)
Por entonces, mi tarea era ordenar las bobinas de hilo -por tamaños y colores, como algunos ordenan los libros-, arreglar la mesita auxiliar donde se mezclaban alfileteros, cinta métrica, restos de telas, en fin todas sabemos…

Mi vida profesional se alejó de las agujas, y me separé tanto de ellas, que me costaba hasta arreglar un bajo (la fliselina fue mi salvación en muchos casos).

Pasadas varias décadas, por cuestiones casi-casuales, me encontré en internet, boquiabierta y sorprendida por la existencia de blogs de costura ¡no tenía ni idea de que pudieran existir!. El primero y más determinante fue el de La Inglesita: por entonces ella llevaba poco tiempo cosiendo, según decía, pero su pulcritud era tal, que me quedé pegada al ordenador. Cosía para niñas, y eso era lo que yo pretendía hacer, coser para mis pequeñas (nietas). De todos y cada uno de sus post he aprendido cosas. Desde entonces la sigo cotidianamente.



Luego me encontré con Irene Bullock, que últimamente no escribe (espero que al menos siga cosiendo). Me gusta la chispa de sus comentarios, su naturalidad, y sus modelos… ¡¡menudo fondo de armario!!.

Después conocí, virtualmente claro, a Sewingadicta, cuando la descubrí me quedé horas leyendo sus post. Es todo profesionalidad y glamour. Sus tutoriales están tan bien hechos, que hacen que las cosas parezcan siempre fáciles…, pero no lo son, lo he experimentado en numerosas ocasiones. También la sigo y espero sus entradas con expectación.


Fui ampliando el expectro: más y más, todos los que he puesto y seguiré poniendo en el blog roll, de todos he aprendido, todos me han ayudado.

O sea sé, que teníais algo así como un pariente y no os habíais enterado. Pues ya lo sabéis, ¡ea!