25 oct. 2013

La camisa china

Allí estaba, dentro de una revista en la sala de espera del dentista: impresionante, esplendorosa, era esa camisa china que siempre he tenido en mi cabeza (supongo que provendría de alguna imagen de esas que por alguna razón te impacta, aunque no sabría precisar..). Lo cierto es que el miedo de la espera y el dolor dental pasaron a un segundo plano.

Me concentré en el modelo (patrón) en sus formas curvas, ajustadas, sensuales, en su cuello de tira, sus botones forrados, sus trabillas. Y en un arrebato -que seguramente intentaba exorcizar al dolor- pensé ¿...y por qué no?. ¿Por qué no podía adoptarla como un proyecto propio de costura?.

Lo normal es que se me hubiera pasado al salir de la consulta, ya más serena..., pero no fue así: la camisa china se me metió en la cabeza y al llegar a casa me puse manos a la obra. Sería para Lara: su cintura lo permite.

Gracias a un tutorial fantástico de Sewingadicta, hice algunos meses atrás un vestido entallado que ya sabía le estaba bien, así que utilicé la parte superior del patrón. Sobre él tracé la curva del delantero, corté, pegué y me fui a una tela de piqué que tenía en casa, para probarlo en una versión inicial. 

Pero la cosa se empezó a torcer: después de hecha noté que fallaba algo, ¡claro, las mangas!, las chinas suelen ser pegaditas, sin "faroles"; y el cuello me había quedado un poco desbocado por detrás, pero ya era tarde. En la siguiente versión prevista, más otoñal, de mangas tres cuartos, en tejido de punto color oro viejo y adamascado en negro, intenté mejorarlo.











Pero siguió torciéndose, porque envié la camisa de verano, incluso la de otoño, a su destinataria sin hacer fotos previamente, así que quedé a expensas de que ella tuviera un rato y me las mandara. Una cosa sencilla, vamos: coger la cámara, salir a la calle y hacer unas cuantas fotos a la luz del día.

Pero pedirle a Lara una foto sin más..., bueno, para eso no se pone. Ella es una artista creativa y rompedora, con un punto de provocación, así que decidió "contextualizar" la prenda: look achinado, atrezo oriental, incluso alimentos "exóticos".




Que nadie se asuste, parece que el arácnido no era "de verdad"


En fin, lo que intentaba ser un post con la elegancia y el glamour oriental, acaba siendo un post a medio camino entre la China profunda y el personaje de la madre en Psicosis. Vamos, muy halloween.