19 dic. 2013

Palabras con imagen: Manejar / Mover los hilos

Imagen: Lara (Hormiga Verde)



Curiosamente, este dicho tan común en castellano, no he podido encontrarlo como tal en ninguno de los Diccionarios consultados, actuales o antiguos. Sin embargo, creo que el sentido del mismo es sobradamente conocido y empleado.  No se habla de mover o manejar los hilos cuando alguien simplemente dirige algo, sino más bien cuando, además, existe la intención de servirse o aprovecharse de esa posición de control, p. ej. fulano manejaba los hilos del Partido  o los banqueros mueven  los hilos del poder económico.

Es una expresión frecuentemente encontrada en la prensa diaria asociada a algún tema de corrupción o malversación: zutano movió todos los hilos para ocultar su implicación en la trama; desde la prisión siguió moviendo los hilos de la corrupción en tal o cual

A veces también se asocia a un poder desmedido que supone cierta ventaja en favor de quien lo ejerce: por ejemplo, un periodista se pregunta ¿Quién mueve los hilos de las agencias de rating? Y en su reflexión encuentra un rasgo común en casi todas ellas: la directa relación de muchos de sus accionistas con la industria financiera. Un analista financiero ve en Wall Street: la mano que mueve los hilos de la economía mundial, seguramente no le falta razón.

Se mueven los hilos de algo o de alguien como se mueven los hilos que dan vida a una marioneta, al antojo y conveniencia de quien los tiene bajo su mano, sin entrar en consideraciones de los intereses ajenos.

Mural: Fotografia encontrada aquí
Y no sólo se manejan los hilos: el verbo "manejar" en una de sus acepciones, parece que ya lleva implícito un cierto sentido de dominación. Remedios Amaya en la Eurovisión de 1983 -¡madre mía, cómo pasa el tiempo!- se preguntaba: ¡Ay quién maneja mi barca, quién?, que a la deriva me lleva, quien?... No estoy segura de que en Europa se entendiera la pregunta a juzgar por el “Zero points” que  obtuvimos en aquella ocasión, pese al esfuerzo de la cantante y  la puesta en escena.

Y para terminar con una nota de humor –sin acritud alguna, claro está- aquí os dejo con Buenafuente manejando los hilos de quien, a su vez, ¿mueve los hilos del país?.



- - - - - - - - - -




NOTA: Muchas gracias por vuestras nuevas aportaciones. Iremos incluyendo las distintas formas encontradas en cualquier lengua y seguiremos enriqueciéndonos juntos.

16 dic. 2013

Cuatro palabras mágicas

Quién dice que la distancia es un obstáculo?. Y no me refiero sólo a Internet –que la atenúa bastante-, me refiero más bien a cuatro palabras mágicas que la elimina de forma radical. Y si no, podéis preguntarle a mi nieta mayor, Selena, que puede recorrer miles de kilómetros en un santiamén, con sólo pronunciarlas:

Treguna – Mecoide – Trecorum – Satis dee

Pues así, tan fácil como eso, nos desplazamos cómodamente,  y viajamos sentadas en cualquier cama o en el sofá de casa, según se tercie.  Ayuda mucho que al pronunciarlas se dé un par de vueltas a algún objeto redondo: una pelota pequeña,  la cabeza de un muñeco, incluso un huevo kínder también vale... Y por supuesto que las palabras sean dichas con convicción y, si se quieren resultados seguros, lo mejor es decírlas al unísono con más personas y con un cierto soniquete.

En realidad, le robamos la idea a la Bruja novata (1971) que, francamente sea dicho, nos ha dado mucho juego –en el sentido más amplio de la frase-. Recordáis esa deliciosa peli?



La señora Eglantine Price estudia brujería por correspondencia con el gran mago Emelius Browne: el objetivo: la "locomoción sustitutiva", y la experimentan junto con los pequeños Carrie, Paul y Charlie recorriendo lugares y maravillosas aventuras subidos en una cama: podían desplazarse por el aire o ir bajo el agua, su único elemento de propulsión era un sencillo “boliche” o pomo, que remataba los barrotes de la cama.

Como la imaginación de los niños es infinita, a partir del momento en que vimos juntas la película, la distancia entre el Cantábrico –donde vive Selena- y el Mediterráneo -donde vivo yo- desapareció como por arte de magia.

La comunicación se establece a través del teléfono, y poniéndolo en manos libres ella puede organizar el viaje sin ataduras: prepara los cojines para que el vuelo sea más cómodo, hace acopio de alguna manta si la previsión es atravesar una zona fría, o consigue impermeables y chalecos salvavidas "de colorines" -detalle importante- si vamos a viajar bajo el agua. ¡Sí, impermeables y chalecos salvavidas bajo el agua, no me preguntéis por qué…!.





Algunas imágenes de nuestra última aventura. Ayer, sin ir más lejos.

En esas largas y pintorescas travesías telefónicas (a veces duran más de una hora ¡menos mal que existen  las tarifas planas!), nos suelen acompañar Caperucita y Rosy, dos charlatanas que viven conmigo y cuya voz llevo haciendo, cuán ventrilocua loca, hace más de cuatro años. Ni que decir tiene que forman un trío "pá echarse a temblar", si las dejo solas un rato, son capaces de “pincharle” el paraguas a Mary Poppins  para que no deje la casa de Jane y Patrick…, o echarle pimienta en el café a la Baronesa Schaeder, de Sonrisas y lágrimas, para que deje de una vez que su padre, el capitán Von Trapp, se case con María…

    
Caperucita y  Rosy


Eso por no hablar de las faenas que le gastan a la abuela –que soy yo-. Bueno, en realidad, nunca hemos tenido clara la cuestión del parentesco: si yo soy la abuela de Caperucita y Rosy, entonces éstas deberían de ser hemanas de Selena…, "y eso no es posible, porque no viven en mi casa" -dice la criatura, con bastante buen juicio-;  y si soy la madre de Caperucita y Rosy, entonces ellas serían sus tias... "y ¡cómo pueden ser las tias más pequeñitas que yo...! -dice partiéndose de risa, con su lógica aplastante-.

Ahí tenéis a Selena en plena navegación y a mí  "cosiendo y cOntando"

En fin, yo no tengo ni idea de cómo resolver este embrollo parental. ¡¡Sería bienvenida cualquier sugerencia al respecto...¡¡

Y después de un duro viaje, por fin llega la hora de la cena
y plantan a la pobre abuela encima de la mesa sin siquiera
derecho a plato: "Vengaaa, porfi, un cuento..."



12 dic. 2013

Palabras con imagen: "Orratzak baino hariak luzeago izan behar du" (la aguja no puede ser más larga que el hilo)

 Imagen de Lara (Hormiga Verde)


Este dicho en euskera nos lo ha facilitado Maider de Masustak-Eguzkitan, y lo sacamos a colación en este momento aprovechando el homenaje que ella hace a su lengua materna en uno de sus últimos post.

He estado buscando y el sentido más parecido en castellano podría ser eso de quién se habrá creído que es. En un sentido similar, aunque no exactamente igual, decimos que hasta los gatos llevan zapatos cuando uno se permite atributos que no le corresponden en función de su naturaleza o condición, o también que alguien mira a los demás por encima del hombro cuando se comporta como si fuera superior a los que le rodean.


En su sentido literal, me ha parecido un dicho realmente precioso, de lo más gráfico y representativo “costureramente” hablando, porque la verdad es que no hay cosa más molesta que estar terminando una costura –sobre todo si es a mano- y ver que te va a faltar un trozo hilo justamente para el remate. Entonces te asalta un cierto desasosiego, como a aquella mujer a quien le preguntaron por qué tejía a tanta velocidad, y contestó que debía darse prisa para terminar el jersey antes de que se le acabara el hilo.

Efectivamente, cuando te queda poca hebra te aceleras, intentas apurar y apurar hasta que, de hecho, la aguja es ya más larga que el hilo. En ese punto, en el que la aguja ya se te ha desenhebrado varias veces, no hay más remedio que iniciar la puntada clavando la aguja en la tela y enhebrarla de nuevo justo antes de sacar la aguja y terminar la puntada. Bueno, al menos a mí me pasa -¿seré la única?-.

Y si decimos que esto fastidia en una costura normal, qué decir cuando se trata de un precioso ojal hecho a mano… con ese brillo sedoso del hilo de torzal y ese reborde en la parte interna que lo convierte en un ojal casi “para toda la vida”.

Mi abuela solía medir la hebra para que nunca le faltara hilo al coser el ojal: enhebraba la aguja, pasaba una cantidad de hilo equivalente al ancho de su mano y luego soltaba hilo de la bobina hasta llegar a la altura de su codo. O sea que el largo del hilo era aproximadamente una vez y media la distancia desde la mano a su propio codo. Y de esta manera le quedaba “claváo” –decía ella-.

Porque si es verdad que era importante que no te faltase hilo, tampoco resultaba conveniente que te sobrara: el hilo de torzal era caro y en tiempos poco prósperos uno no podía permitirse su desperdicio.

- - - - - - - - - -





NOTA: Muchas gracias por vuestras nuevas aportaciones, y os seguimos animando. Iremos incluyendo las distintas formas encontradas en cualquier lengua y TODOS nos enriqueceremos juntos.

5 dic. 2013

Palabras con imagen: "Coser y cantar"

Imagen de Hormiga Verde 


Se dice de todo lo que se hace con extrema facilidad, sin  que suponga esfuerzo para quien lo realiza, p. ej.:
 "la prueba ha sido coser y cantar" 
- - - - - - - - - -


José María Sbarbi y Osuna, en su Gran Diccionario de Refranes de la Lengua Española, escrito en el último cuarto del siglo XIX, en su definición lo precisa aún más diciendo que carece de dificultad porque ya se ha realizado trabajo de antemano:

          ...como cuando se le da a otra persona la costura de una prenda
            después de habérsela cortado e hilvanado

Creo que el proverbio se basa en la creencia de que coser y cantar son dos actividades que se pueden realizar simultáneamente sin que ninguna de ellas merme capacidad para efectuar la otra, o sea, que son totalmente compatibles.

Claro, por eso es fácil. 

Pero qué idílica resulta esa escena de las costureras cantando al unísono las canciones del folklore de su tierra. ¡Qué bonito!, pero me suena más a zarzuela que a realidad de nuestros tiempos.

En estos nuestros tiempos somos especialistas en hacer simultáneamente no sólo dos, sino tres incluso más actividades y, muchas veces casi incompatibles entre sí. Y si no, que nos lo pregunten a las mujeres -absolutamente sumidas en el "multitasking" diario-. Yo he visto mamás dando de mamar a su bebé  mientras leen el cuento al niño mayor a ver si consigue que se termine la cena de una vez; al mismo tiempo van preparando la comida del día siguiente y, entre vuelta y vuelta al sofrito, leyendo y contestando los e-mails más urgentes acumulados en la bandeja de entrada durante todo el día.


Me pregunto cómo actuará ese cerebro al responder el correo: "No te preocupes, estaremos allí el domingo-Le dijo Gerónimo Stilton-Un poco de ajo picadito y pimentón-Que no se me olvide meter en el tupper los macarrones cuando se enfrien-No le he lavado los pantalones de gimnasia y mañana le toca.... ..."

En fin, qué os voy a contar, que no sepáis ... Seguro que muchas de vosotras haréis diariamente milagros mayores, así como si nada, sin darle ninguna importancia.

En cuanto a la imagen con la que Lara nos ilustra este dicho costurero de hoy, debemos reconocer que nuestro modelo-guitarrista ha hecho todo un alarde con ese precioso punto de escapulario en color rojo con el que está dejando las cuerdas la mar de sujetas ...Y nótese: no es una púa lo que porta en su mano derecha, es una hermosa aguja de coser lana para la ocasión. ¡Gracias Flo!, te está quedando divino.



                               (Gracias Rosy -Sewingadicta- por sugerirnos este dicho
                               tan costurero y tan español.)


2 dic. 2013

Caperucita ha salido...

Había una canción de Caperucita que iba narrando el cuento. Recuerdo a mi tía Marieta cantándomela:

                Caperucita ha salido
                sin que su madre lo sepa,
                en el bosque se ha perdido,
                ¡qué dolor!.
                Un lobo terrible y fiero
                vestido de caballero
                se apoderó de la niña
                ¡qué terror!
                Y el lobo hacia auuuuuuuuuu!
                Y el viento hacía uuuuuuuuuu!

Esta era la parte más "dark" de la canción, el resto era bastante ñoña, la verdad.

Lo recuerdo con una mezcla de miedo por los acontecimientos que se le avecinaban a la pobre niña y a la vez de calma porque ya me sabía el desenlace… Pero en cualquier caso, siempre me resultaba  una canción inquietante.

Bien pues aquí os traigo hoy a mi preciosa caperucita particular, capa, cesta y bosque incluido. La cesta creo que es obra de las manos artesanas de Pilar; el bosque, de la Madre naturaleza; y la capa, de una servidora.


La caperuza estaba prevista más bien para época de otoño, no para estos fríos invernales del norte, pero ahora he conseguido las fotos aprovechando un precioso domingo soleado. (En las fotos y en la prenda aprecio el “estirón” de después del verano).

El diseño es de Oliver + S, de su “Little things to sew”, ese libro que es como una pequeña joya a venerar en cualquier librería costurera dedicada a prendas infantiles.


Es un modelo totalmente reversible, por lo que aparte de ser más práctico, resulta de sencilla ejecución: no lleva vistas, ni bajo, ni cuello. Se construye por medio de siete piezas trapezoidales: tres para la espalda y cuatro para el delantero que se van uniendo lateralmente, y que pueden ser del largo deseado. En las uniones frontales lleva dos aberturas para sacar las manos, y finalmente un pespunte visto rodea toda la prenda, para asentar ambas telas. Y, ¡cómo no!, una hermosa capucha, con pieza central que se adecua perfectamente a la forma de la cabecita.






En este caso, el tejido escogido es pana fina de algodón de color rojo oscuro, forrado con tela de algodón orgánico: tema Blancanieves (¡Menuda ensalada de cuentos!. Cuando se lo expliqué a la niña no entendía que una capa de Caperucita llevara tela de Blancanieves. Y creo que tiene razón…)



Y es que esta “linda caperucita” ha resultado tener mucho carácter. Al parecer en su cestita, nada de queso, ni pastel, ni el consabido tarrito de miel, ¡ya está bien de golosinas que empachan la barriga! Ella lleva verduritas recogidas directamente de su “huerta ecológica”: grelos, berza, puerros, acelgas, lechuga..., y, eso sí, un vinito dulce para que la abuela pase el mal trago que la espera.



















¡Se admiten apuestas!. Qué diréis, que corre delante o detrás del sufrido lobo?