28 feb. 2014

Vídeo Tutorial: Cómo rematar el cuello de un jersey tejido

En los años ochenta mis necesidades manuales tomaron forma con las agujas de tejer: tejí tanto, que no recuerdo un solo día en que me sentara a ver la TV con las manos desocupadas. Fué una época en la que ésta era una actividad muy habitual; en todos los barrios encontrabas una o varias tiendas de venta de lanas, en ovillo o al peso, y las revistas de punto de aguja proliferaron como setas.

Me encantaba ir a comprar lanas: ese festival de colores y texturas me parecía maravilloso. El Gato Negro -en Madrid- era casi un santuario de visita obligada. Me convertí en una friki del punto de aguja. No se me resistía ningún modelo: de sport, de vestir, de verano, de invierno, sencillos, complejos... Acabé dejando de lado las revistas, porque prefería dar rienda suelta a mi creatividad, y el resultado me gustaba mucho más.

Bueno, pues ahora que parece haber un "revival" del punto de aguja, y que algunas amigas blogueras se están iniciando en esta actividad, de mi época tejedora os traigo, un video-tutorial sobre otra forma de rematar el cuello de un jersey, especialmente interesante para los cuellos redondos. Este tipo de cuello suele plantear algunas dificultades si lo cerramos a la manera habitual, ya que no resulta demasiado cómodo para meter la cabeza, por otro lado, si lo forzamos un poco, finalmente se nos acaba desbocando.

El cerrado sencillo resulta poco elástico

Por si no lo conocéis, os propongo un sistema que, además de que visualmente queda muy bien, tiene bastante elasticidad y no se da de sí.


Os lo dejo en formato vídeo para que se aprecie mejor.




26 feb. 2014

Marchando dos de Viator¡¡¡¡

Pues ya le estoy perdiendo el miedo a los bolsos y me he lanzado.  Me gusta tanto este modelo, es tan bueno de coser y tan práctico como bolso-bolsa, que he hecho un par de ellos más:

Uno para mi hija, tamaño maxi. Con diseño tipo “Desigual” que suele gustarle mucho y le combina con un abrigo. La parte inferior es una imitación de piel. Para darle un poco de color le puse un par de aplicaciones en rojo y rosa  que le acercara a las flores del abrigo. También le añadí un par de bolsillos interiores: uno de parche para móvil y otros objetos y otro interior de bolsa, ribeteado en contraste, para guardar documentación etc.  


























El segundo ha sido para mi hermana. Se trata de una tela bastante consistente y que, a la vez, resulta muy flexible, combinado con un poliuretano en color vino muy oscuro. Para quitarle un poco de seriedad, le puse una cinta con florecillas y el forro en un color lila también con flores pequeñas.

                   




Los resultados son totalmente distintos, pero a ambas destinatarias les ha gustado mucho, así que estoy contenta¡¡

Va por tí, Charo¡¡¡


21 feb. 2014

PALABRAS CON IMAGEN: "Servir para un roto y para un descosido"

Imagen: Hormiga Verde


El roto y el descosido, así juntitos, son recursos que suelen utilizarse de maneras diversas en el hablar cotidiano: Se puede decir que nunca falta un roto para un descosido, cuando por infeliz que parezca una persona, siempre encuentra otra que la aprecie. Una visión muy positiva.

También, aunque con menos frecuencia, hemos escuchado alguna vez eso de ser peor lo roto que lo descosido, queriendo destacar que entre dos daños, uno es todavía peor que el otro.

Y así es, una costurera sabe muy bien que un roto y un descosido pueden parecer iguales (al final ambos acaban en un agujero), pero en realidad son cosas muy distintas. El descosido suele tener más o menos buena solución; el roto, bastante chunga.

Por eso decir que alguien sirve para un roto y para un descosido, en lenguaje castizo equivaldría a decir que es una persona que vale pá tó, vamos, la mar de apañada.

Muchos conocemos y envidiamos malsanamente a esas personas que tienen en casa un “handyman” (o "handywoman") que te pone la soletilla en el grifo cuando gotea; que es capaz de cambiar una rueda sin que le quede un tiznajo en la ropa; incluso sacarte del tambor de la lavadora los malditos gránulos  de cerámica que se han caído de las bolas ecológicas de lavado y amenazan con desgraciarte el motor; los hay incluso, que además de todo eso, saben hacer la Declaración de la renta. Vamos, que no son personas, son dechados de perfección¡¡

Porque claro, montar los muebles de Ikea, entender de vinos, o  conocer todos los modelos de móviles de última generación, eso en España, está como quien dice al cabo de la calle. 

En realidad, pongo tanto énfasis en esto porque creo que es mi gran frustración, a mí me hubiera gustado ser una especie de Mani manitas, versión chica. Y os confieso que no iba por mal camino: sabía cambiar los plomos (alguien se acuerda de que antes se fundían los plomos?); montar un enchufe, arreglar una cisterna, limpiar los mecheros del calentador…, vamos esas cosas manuales de toda la vida. Pero un día llegó la alta tecnología, ese momento en que dejaron de arreglarse y cambiarse piezas y empezaron a sustituirse módulos enteros del aparato en cuestión…, y ahí me quedé atascada.

Bueno, he de decir que el otro día en un alarde de a-ver-quién-puede-más conseguí volver a la vida a mi máquina de coser, situada a medio camino entre la mecánica y la electrónica, o sea, como yo misma... 





17 feb. 2014

Vestido reversible en tartán y Candy Crush

Este vestido lo hice el año pasado, pero no había podido conseguir fotos sobre el cuerpo (ahora tengo prácticamente "robados", porque parece que el personal no estaba por la labor...)


Es un patrón de Make it Perfect, de corte sencillo como podéis ver. Tiene la gracia de llevar una capucha incorporada y de ser reversible.


Utilicé villela de cuadro escocés para una de las caras, y pana lisa y fina en azul marino para la otra, lo que le hace ser un vestido muy muy calentito.


Cambié el modelo de la capucha, me gustaba más con pieza central, y por todo adorno le puse una piconela de terciopelo azul ribeteando el canesú.


Es de esos diseños estupendos para niños porque se pueden usar durante bastante tiempo: el año pasado llevaba los puños doblados y le quedaba bastante larguito; este año lleva los puños sin doblar y le queda más corto. Pero tanto entonces como ahora, le queda perfectamente: son las ventajas de un canesú algo holgadito y un cuerpo ligeramente fruncido.  

Es una pena que la modelo no tuviera gana de fotos porque puse mucho empeño en casar bien los cuadros, aunque casi no se aprecie...

              
     
                 


7 feb. 2014

Palabras con imagen: "Buscar una aguja en un pajar"

Imagen de Hormiga Verde


Casi siempre suelo tomar como punto de partida para comentar estos dichos, la relación que existe entre el significado real de los términos del dicho, y su significado metafórico. O sea sé, que cuando decimos que alguien ha cambiado "la seda por el percal" tenemos bastante claro que aquel a quien nos referimos cambió una cosa considerada como realmente valiosa por otra que parece tenerse en menor estima.

O si escuchamos decir que algo "pende de un hilo" asociamos rápidamente la poca resistencia del hilo y las muchas posibilidades de que aquello que pende se desbarate contra el suelo de un momento a otro. 

Sin embargo, llevo días dándole vueltas a este dicho de hoy, y no soy capaz de entender la relación entre la aguja y el pajar. Porque quién se iría a coser al pajar, como para perder en él la aguja…?. No parece lógico, francamente. Me resultaría más explicable perder en él, no se... los mistos para encender el candil cuando acudimos en plena noche alertados por sospechosos ruidos; o la navaja -que llevamos en la bocamanga con no sé qué oculta intención-; en un pajar, sabemos, podría incluso perderse "la honra" -como diría Calderón-, pero una aguja... ¡a quién se le ocurre¡.

En cualquier caso, todo el mundo tenemos claro que buscar una aguja en un pajar es tarea árdua, vamos, prácticamente un fracaso garantizado. Y, sin embargo, podría llegar a emplearse en ocasiones en un sentido mucho más positivo: esto ha sido como encontrar una aguja en un pajar, o sea que la suerte se ha puesto de mi parte al menos esta vez, eso sí, sin que sirva de precedente, claro. Pero, en fin, como siempre hay que buscarle los tres pies al gato, llamamos "gafe" a aquel pobre desdichado que se sienta en un pajar y  se clava la aguja -parece que es el único que la encontró-.

Y por si entre vosotros hay expertos buscadores de Wally, tiene ganas de jugar y buen ojo para las agujas, aquí os dejo con una foto que probará vuestra destreza: miradla atentamente y buscarla, si no podéis localizarla pinchar en la imagen y buscar la aguja de nuevo.

Medir el tiempo hasta encontrarla, y nos contáis...

Fotografía localizada aquí.


3 feb. 2014

Rojo sobre blanco: "Malvarosa dress"

Este es un vestido confeccionado en los ratos libres que he ido encontrando estas Navidades, o sea, entre turrones, villancicos y panderetas.


En este caso, quise aprovechar la oportunidad de que Lara estaba en casa, y tenía la posibilidad de hacerle alguna prueba lo que, evidentemente, me facilita mucho la tarea.


El Malvarosa dress, diseñado por Pauline Alice es un vestido sin complicaciones a la hora de realizarlo, y con unos resultados estupendos: holgado, cómodo, muy favorecedor y con posibilidad de adaptarse a tejidos muy diversos. Hemos visto ya versiones diversas en Only-Lola Dedal, aguja e hilo; o La pequeña aprendiz, entre otras.


En nuestro caso escogimos una tela de punto bastante vistosa, en distintos tonos rojizos que van desde más claro a más oscuro (prevista para otro proyecto que tuve que descartar, y del que ya os hablaré otro dia). El tejido es muy fino, y muy muy agradable al cuerpo. Esa era la parte buena; la menos buena es que precisamente por eso me vi obligada a entretelar prácticamente todas las costuras. También hube de reducir el tamaño de los bolsillos para evitar que se desbocaran ya que, al tratarse de tejido de punto, pesa un poco…

En fin, cosiendo y aprendiendo -que diría Charo Murciano-: tengo que conseguir mirar más allá del estampado y de la calidez del tejido…, y tener en cuenta también otros elementos que entran en liza a la hora de dar forma a un proyecto de costura.


En cuanto al patrón, le hice alguna ligera modificación dado el tipo de tela elegida: menos holgado a la altura del pecho, un poco más corto de talle y reduje algo de frunce para adecuarme a la cantidad de tela de que disponía.


Y según dice la destinataria de la prenda, está muy contenta con este modelo, es sumamente agradable y cómodo de llevar, vamos que igual puede usarse para una reunión de trabajo que para subir a la terraza a tender la ropa.

Vestido a repetir, sin duda alguna.