25 jul. 2014

Donde se guardan los tesoros?

Siempre hay un pequeño pliegue en nuestro corazón donde guardar o esconder nuestros sueños.

Pero  ¿dónde nuestros tesoros?, esos que sólo nosotros conocemos porque son demasiado valiosos…

Estos son algunos de los tesoros que a Selena le gusta conservar

Nora Casado en su blog Piensamientos nos propone aquí un Guarda-tesoros para nosotras, para nuestros niños, para quienquiera que siga almacenando sueños o tesoros… a pesar de los pesares.


























Un clarísimo tutorial, una ejecución sencilla, y un resultado precioso.

Mi nieta mayor me pidió uno para ella y otro para su hermanita. Ella misma escogió las telas, combinó los colores, las cintas y los accesorios. Ella decidió que en un próximo largo viaje tendrá que llevarse muy cerca unos cuantos “imprescindibles” ¡y dónde mejor!. Este Guarda-tesoros le garantiza un traslado seguro y apacible.












Gracias Nora por esta pieza tan linda¡¡¡







24 jul. 2014

Metamorfosis de un vestido: RUMS España #30

El vestido que os voy a enseñar, iba para camisero, con un patrón que me gustó (Moda de Pasarela): recto, abierto  hasta la cintura y con un pliegue en el centro que le daba volumen, y manga caída. Me preocupaba porque nunca había hecho un cuello camisero con solapa, pero como temeraria soy un rato, me lancé a él. 

Me salió un cuello y solapa bastante digno, creo yo, y además a la primera ¡bien!. Lo peor fue cuando empecé a construir la parte inferior: no me veía ahí dentro, me sentía como si llevara un hábito, ¡fatal!.


Así busqué otra inspiración, y me fui al modelo 135 del Burda de Julio 2012, con un aire años 50 que me enganchó a primera vista. Además tenía unos elementos que yo nunca había visto y que me parecían muy curiosos: salvo las pinzas del pecho, el resto se cosen desde el derecho, a modo de pliegue, tanto en la parte superior del vestido como en la falda: la forma lápiz se la dan estos pliegues, las costuras laterales van rectas. 
         
















Cuando ya estaba prácticamente en las últimas pruebas, me dí cuenta de que esos pliegues inferiores eran de lo más incómodo para andar. No estoy segura de si se trataba de un problema estructural del patrón, o simplemente que no lo desarrollé bien o no supe ajustarlo correctamente. El caso es que aparte de la atractiva foto de la pareja marinera, me hace sospechar un tanto, el hecho de no haber visto ese vestido cosido en la blogosfera, al menos en lo que yo conozco. Pero yo todavía estoy aprendiendo a ver más allá de la foto de la modelo.

Mantuve los pliegues desde el escote al pecho, pero el resto lo resolví con pinzas delante y detrás, y dando la forma a la falda en las costuras laterales, ¡vamos, como toda la vida de Dios!.


El suplemento de piqué azul en el escote remedia un escote excesivo que parece gustarle a Burda, por el que a poco que te descuides enseñas el número de zapato. Y para que el triángulo azul no quedara tan perdido, le añadí las dos tapetas  en la costura de la cintura.


Va abierto detrás con una cremallera invisible, como véis, y lleva también abertura detrás para que tenga holgura al andar.


El resultado de esta metamorfosis me gusta: Más bien recogido en el talle, pero sin apreturas, y con un poco de forma de lápiz en la falda. He descubierto que el corte de la cintura es un buen recurso para mí, así es que aprovecharé este mix para otras ocasiones…

El tejido, además de tener un estampado muy vistoso,  es de un piqué de algodón agradabilísimo de llevar, no da calor, tiene muy buen lavado y una estupenda plancha.



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Y ahora, si os parece, nos damos una vuelta por RUMS España, a ver que nos depara este jueves.






17 jul. 2014

Ponga una “Jasmine” en su vida. RUMS España #29

A esta blusa le había echado el ojo hace tiempo y no se por qué no la he cosido hasta ahora. Creo que principalmente por la pereza que me daba tener que localizar y pedir los patrones en papel -sobre todo si es fuera de España-, esperar a que te lleguen..., etc. El asunto quedó cómodamente resuelto cuando Telaria hizo acopio de casi todos los patrones de Colette: pedido hecho y en dos días en casa ¡qué bien!.


Esta blusa me gusta mucho porque es de esas prendas que aparentemente no tiene más artificios que la tira del escote cuyas puntas se montan a modo de lazo sencillo. No tiene botones, ni cremalleras, ni necesita tejido de punto para su confección y, sin embargo, te la puedes meter cómodamente por la cabeza y luego se acopla al cuerpo como un guante.



Es una estructura muy sencilla formada por cuatro piezas: dos para el delantero y dos para la espalda; la gracia es que van cortadas al biés, y curvadas tanto en las costuras laterales como en la frontal y la trasera. Esto permite una perfecta adaptación, una vez puesta, ni se te mueve.


Después, unas mangas sencillas y una tira en el escote. Eso es todo. Ofrece un par de versiones, con lazo corto como el mío o largo, que permite una lazada. También dos tipos de manga: más ancha y vaporosa y un poco menos (yo no hice ninguna de las dos porque tuve que adaptarme al tipo de tejido utilizado, así que le puse una manga normal con dos pincitas para que ajustaran un poco más en el brazo y no quedara lisa del todo).


En mi caso concreto tuve que hacer alguna modificación al patrón: he utilizado la talla 10 en la parte superior y la 12 para cintura y cadera, de acuerdo con las medidas que indica el patrón; pero cuando hice la primera prueba me di cuenta de que en la parte superior de la costura central delantera debía de quitarle aproximadamente 2,5 cm. (ya se sabe que Colette diseña para copas C); y en la costura central de la espalda también hube de reducir 1,5 cm. Conclusión: tallaje tirando a holgado (elemento importante a tener en cuenta para futuros patrones).


Una vez efectuadas estas rectificaciones, ha sido coser y cantar. Lleva muy pocas costuras, así es que se cose muy rápidamente.


Me ha parecido un patrón muy bien construido. Me encanta cuando ves que las marcas de todas las piezas coinciden perfectamente; cuando la costura del hombro tiene la misma forma que tu hombro y las mangas quedan clavadas en el lugar adecuado. Para quienes, como yo, no somos demasiado avezadas en la costura, estos detalles son muy muy de agradecer.


Tenía previsto utilizar otra tela con más caída que tenía en casa, pero al ir al biés necesitaba más cantidad de tela. Al final utilicé esta gasa de Nani Iro que compré el año pasado, también en Telaria, suave, fresca, luminosa, y que al llevar doble capa no transparenta en absoluto.







Has visto ya lo que se cuece en RUMS España esta semana?

6 jul. 2014

Te apetece un helado? "Ice-cream", de Oliver+S

El primer vestido que cosí de Oliver+S fue este modelo. Me encantaba. Como entonces había que comprar los patrones fuera de España, y eso llevaba su tiempo, decidí  hacer el patrón yo misma.



Bueno, el vestido salió, la niña lo utilizó durante tiempo, aún lo lleva su hermana, pero claro, tenía sus deficiencias. Después, ya con el patrón original he cosido varios.

Este en Toile de jouy:




Este otro combinando tejido vaquero con un estupendo algodón orgánico:


Se trata de un modelo con su punto de complejidad. Para mi gusto el más laborioso de todos los que he cosido de Liesl Gibson. Pero eso sí, queda precioso. Es un modelo muy versátil, te permite diversas combinaciones de formas y tejidos.

Tiene como base un canesú corto, por encima de la sisa, con escote redondo terminado en “uve” en el delantero; por detrás va cerrado con un botón y una presilla.  El canesú totalmente forrado.




El cuerpo va fruncido, y lleva bolsillos de parche con una tapeta superior con el mismo corte en “uve”. A partir de estos tres elementos principales, se pueden establecer variantes al gusto y según la finalidad del vestido.

Puede ir todo en una misma tela; puede llevar canesú y tapeta de bolsillos a contraste. Una de las versiones originales incorpora una banda en la parte inferior. Esta franja ancha va doble actuando la interior a modo de vista, de manera que queda perfectamente limpio y rematado por dentro: solo se ven las costuras laterales.


Incluso tiene una versión como túnica, exactamente igual que el vestido, pero más corto:


Entre sus importantes ventajas está la posibilidad de usarlo durante mucho tiempo, ya que el canesú es holgado, y el fruncido del cuerpo también le aporta cierta amplitud. El largo se soluciona fácilmente dejando un bajo cumplido, alargando o incorporando una banda inferior más ancha.

Estos dos vestidos que muestro fueron hechos hace más de un año. En las fotos, que son actuales, se puede ver que con un ligero "apaño" en los respectivos bajos sirven perfectamente todavía.

No incorpora mangas pegadas, sino que el propio canesú se prolonga en una manga caída. Ello hace que, como casi todos los de esta diseñadora, se pueda utilizar directamente sobre el cuerpo para verano, poner debajo una camiseta de manga corta o larga, incluso un jersey.

Hummm..., creo que la tensión del hilo no era la adecuada... 

Un todo-terreno.¡¡

Los patrones de Oliver+S se pueden encontrar ahora cómodamente en Telaria.

2 jul. 2014

Marinera varada... (RUMS España #27)


Algo marinero para "acompañar" a Miren, de Telaria en su nueva aventura maratoniana. A las futuras colaboradoras les propuso como tema: "look marinero", y aunque no participaré como tal, la indumentaria marinera siempre me ha apasionado, así que me dediqué a rebuscar entre mis fotos familiares.         



De niñas, mi hermana y yo tuvimos diversos conjuntos marineros a lo largo de los años: faldas plisadas azul marino o blancas, casacas o vestidos con esclavina a contraste, blusas rayadas con su timón y su ancla bordados... Vamos, que el "look navy" ('avant la lettre'), ha sido uno de los clásicos indiscutibles en el vestuario de mi generación. También lo fue en la de mi madre y en la de mi hija: en una ojeada rápida a algunas fotos, he encontrado al menos cinco modelos marineros distintos. Pero ahora, efectivamente, se hace raro ver pequeña/os "grumetes" paseando de la mano de sus padres.

Aquí podéis ver tres generaciones de marineras varadas: una servidora en el centro; a la izquierda mi madre, guapísima; y a la derecha mi hija.

A lo que vamos, el caso es que tenía una tela de rayas de un punto maravilloso de Lillestoff, y una mañana me desperté con el modelo marinero en la cabeza: éste.


Cuando lo hube dibujado para que no se me fuera volando, caí en la cuenta de que era un Cabarita de Cake Patterns. Había pasado por delante de él ochenta veces pero nunca me paré a mirarlo siquiera... (¡maravillas de la mente!, se me había quedado archivada sin enterarme...). El patrón me pareció muy sencillo, así que yo misma me lo dibujé, y lo cosí relativamente rápido.




Lo que más tiempo me llevó fue asimilar la frustración del corte de la espalda. En mi versión las rayas no casan en "uve" como era la intención, sino que van todas en el mismo sentido. Sencillamente: lo corté mal. Sentido espacial: cero. 



Pero mis dificultades con las rayas no quedaron ahí, tampoco fui capaz de casarlas en la costura central: aseguro que me apliqué, pero cuando daba la vuelta a la tela, las rayas perfectamente alineadas por el revés, se desalineaban por el derecho (creo seriamente en una confabulación de los duendes...). Así  que la única opción que me quedó fue montar las piezas y coserlas superpuestas.


Y oye..., a pesar del disgusto, al final hasta estoy contenta con el resultado.




Y aquí cuán marinera con su barco varado en tierra.






Esta temática "marinera" tiene para mí amplio recorrido, así que en algún otro momento la retomaré. Queda pendiente, pues.



Y ahora que ya tengo los piés en la tierra, me iré a dar una vuelta por RUMS España,  a ver qué tenemos hoy.