16 nov. 2015

Un vestido de cuento. "Vogue 1455"

Por lo general soy poco dada a los lazos, puntillas, encajes y adornos similares, pero esta vez he hecho una cierta excepción.


Se trata de un vestido de Lynn Mizono, comercializado por Vogue, que reúne todas las características que me gustan: un patrón superinteresante y vanguardista, fácil de coser, susceptible de ser usado durante mucho tiempo, y con un resultado final espectacular. Así de bonito es.




Está pensado como vestido reversible. El patrón está construido con dos únicas piezas: una superior que forma prácticamente el vestido, y otra inferior que, unida a la anterior, se dobla sobre sí misma formando un amplio bajo que se fija con un pequeño botón a cada lado, a la altura de la cadera. Esto ofrece un gracioso efecto de abullonamiento.



El gran "dobladillo" cogido a la altura de la cadera por un botón

Por el revés, se aprecian claramente la tela exterior e interior,
ambas dobladas sobre sí mismas.



Exactamente igual para la cara exterior del vestido que para la interior, de tal manera que podemos jugar con la combinación de distintas telas y distintos largos. Por ejemplo, es muy gracioso el efecto de que asome la tela de la cara interior o forro. Y como el bajo únicamente va sujeto con un botón a cada lado, la parte que asoma resulta bastante irregular lo que, para mi gusto, le da un punto especial.





Como se puede apreciar, tiene a ambos lados unos curiosos abombamientos que, una vez puesto, se meten hacia dentro formando un volumen cóncavo interesante.


En la espalda el cuerpo se ajusta con unos pliegues internos, y en el delantero con unos pliegues externos a los que se incorporan ojales para meter un lazo.






Al final, se puede ajustar en anchura mediante la lazada, y en largura poniendo el botón a la altura deseada, según el gusto o la necesidad. O sea, que tiene vocación de perdurar en el tiempo…

Puede realizarse en algodón fino, para el verano, pero yo he utilizado unas viyelas más calentitas ya que está previsto para este tiempo, llevando debajo un jersey o camiseta de manga larga. Aunque en las fotos cogí a la niña a traición, y la vestí tal cual a pesar de los 10 grados de temperatura exterior.

Creo que se le ve carita de frío...

Espero que os guste tanto como a nosotras. En mi caso compré el patrón, pero tal y como os lo muestro, se puede realizar fácilmente en casa, no tiene ninguna complicación y, como digo, permite el ajuste posterior.

Una buena opción como vestido navideño.