20 nov. 2015

Reciclando camisón. 2nd Chance

No sé en qué estaría yo pensando para comprarme un camisón de franela. Yo que no uso camisón y que además, por razones de edad, soy radicalmente calurosa…


Debió de ser el aturdimiento del frío invernal abulense que atolondró mis entendederas. Y ese extraño sentimiento de apuro que te entra cuando la afanada dueña de la tienda -in personam-, para complacerte, ha organizado todo un despliegue de prendas sobre el mostrador y no encuentras nada de tu interés, ni de tu talla, ni de tu gusto…


En esos instantes de indecisión en que te planteas un “Vale, muchas gracias…” y escapar lo más rápido que puedas; o bien, así como quien de pronto cambia de idea, comprar una cajita de imperdibles, o un par de medias, que siempre vienen bien. Pues yo me agarré a la tontería de que me daba corte salir de vacío de esa la única mercería del pueblo en la que, por razones familiares, era sobradamente conocida. Así es que, en mi torpeza decisoría, acabé llevándome el super-mega-camisón- de-franela.


El caso es que el “glamuroso” camisón está tan virgen como el primer día. Nunca tocó mi cuerpo… Así que harta ya de verle rondar en el cajón de mi armario en busca de su oportunidad, por fin le he lanzado un “¡basta ya!”, y he decidido reciclarlo.


Pues sí, esta temporada acabará convertido en dos sudaderas para mis respectivas nietas. Reúne todos los requisitos: hay tela más que suficiente, resulta calentito, tiene “floresitas” y, con un poco de color, esos apagados y sufridos tonos verán por fin la luz.


He utilizado el patrón base del modelo núm. 15 de la Revista Ottobre 1/2015, justamente el de la portada, aunque les he introducido diversas variaciones, como se puede apreciar.


Y lo que véis es lo que finalmente ha resultado.





¡¡¡Creo que este camisón reconvertido, se encontrará satisfecho!!!


Telas a contraste: Telas de punto de puño, suaves y coloridas, compradas en Telaria y la gris empleada para los puños -restos de otro proyecto-, comprada en Julián López.

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Y si te gusta el Reciclaje, puedes darte un paseíto y ver los proyectos realizados por el resto de Blogs participantes en esta segunda edición de 2nd Chance. Ya sabes, se trata de dar una segunda oportunidad a esa ropa que ya no suele salir del armario.





miprimeramaquinadecoser.es
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16 nov. 2015

Un vestido de cuento. "Vogue 1455"

Por lo general soy poco dada a los lazos, puntillas, encajes y adornos similares, pero esta vez he hecho una cierta excepción.


Se trata de un vestido de Lynn Mizono, comercializado por Vogue, que reúne todas las características que me gustan: un patrón superinteresante y vanguardista, fácil de coser, susceptible de ser usado durante mucho tiempo, y con un resultado final espectacular. Así de bonito es.




Está pensado como vestido reversible. El patrón está construido con dos únicas piezas: una superior que forma prácticamente el vestido, y otra inferior que, unida a la anterior, se dobla sobre sí misma formando un amplio bajo que se fija con un pequeño botón a cada lado, a la altura de la cadera. Esto ofrece un gracioso efecto de abullonamiento.



El gran "dobladillo" cogido a la altura de la cadera por un botón

Por el revés, se aprecian claramente la tela exterior e interior,
ambas dobladas sobre sí mismas.



Exactamente igual para la cara exterior del vestido que para la interior, de tal manera que podemos jugar con la combinación de distintas telas y distintos largos. Por ejemplo, es muy gracioso el efecto de que asome la tela de la cara interior o forro. Y como el bajo únicamente va sujeto con un botón a cada lado, la parte que asoma resulta bastante irregular lo que, para mi gusto, le da un punto especial.





Como se puede apreciar, tiene a ambos lados unos curiosos abombamientos que, una vez puesto, se meten hacia dentro formando un volumen cóncavo interesante.


En la espalda el cuerpo se ajusta con unos pliegues internos, y en el delantero con unos pliegues externos a los que se incorporan ojales para meter un lazo.






Al final, se puede ajustar en anchura mediante la lazada, y en largura poniendo el botón a la altura deseada, según el gusto o la necesidad. O sea, que tiene vocación de perdurar en el tiempo…

Puede realizarse en algodón fino, para el verano, pero yo he utilizado unas viyelas más calentitas ya que está previsto para este tiempo, llevando debajo un jersey o camiseta de manga larga. Aunque en las fotos cogí a la niña a traición, y la vestí tal cual a pesar de los 10 grados de temperatura exterior.

Creo que se le ve carita de frío...

Espero que os guste tanto como a nosotras. En mi caso compré el patrón, pero tal y como os lo muestro, se puede realizar fácilmente en casa, no tiene ninguna complicación y, como digo, permite el ajuste posterior.

Una buena opción como vestido navideño.




9 nov. 2015

Sudaderas verdes. Revista Ottobre



Tela de sudadera de La Pantigana
Puños de punto de algodón, también de La Pantigana


Modelo nº  22 de la Revista Ottobre 3/2014


Una sudadera con capucha sencillita de hacer, ya que no lleva cremallera.


El único extra se lo aportan las aplicaciones, que para las niñas son elemento fundamental claro está. Sacadas de mi magín, y hechas con la misma tela de punto con que les hice los leggins.


Un buen equipo otoñal, estupendo para el cole, para jugar o para casa. ¡¡ Y todos contentos ¡!