2 may. 2016

¿Quién dijo miedo?


¿Quién dijo miedo?

Pues sí..., recuerdo que hace tres -o más- años, descubrí este reto a través de Maider - Masustak Eguzkitan ..., y lo seguía con mucho interés. Me causaba enorme asombro poder vestirse durante un mes con ropa hecha por una misma, teniendo en cuenta que generalmente se trataba de aficionadas a la costura.

Creo que por aquel entonces sólo cosía ocasionalmente para mis nietas y ni soñaba poder coserme ropa a mí misma.

Pero ya véis, todo es posible. Poco a poco empecé a coserme, con algunas dificultades, debo decir, porque necesito modificar prácticamente todos los patrones que utilizo, y mis conocimientos de patronaje no van más allá de los que he ido adquiriendo a base de equivocarme, leer, mirar aquí y allá, volverme a equivocar...


Me vino bien la incursión costuril, la verdad, porque casi he tenido que renovar mi vestuario: en los últimos cinco años he aumentado alrededor de talla y media -y no hay manera de quitármela de encima-. Así que salvo gloriosas prendas de naturaleza más holgada, el resto ha ido sufriendo mi desdén cada vez que me la volvía a probar -por si acaso el vestido-camisa-camiseta se había "engrandecido", ¡quién sabe¡, pero que va, nunca se obró el milagro.

Así es que, primero camisetas, luego blusas y blusones, después algunos vestidos y poco a poco algunas cosas más.


No participaré en este MMMay16 todos los días porque no estoy segura de poder cumplir, así que me he comprometido a tres días por semana. Será buen pretexto para hacer alguna foto a ropa que no he sacado por aquí aún.

Para inaugurarme traigo la última prenda que he cosido, justamente la terminé ayer. El patrón es de la Revista Ottobre 5/2014, el modelo 15: Evening walk. Una chaqueta de tipo más bien deportivo: manga ranglan, piezas laterles, cuello recto subido y cierre de cremallera.


He utilizado tela de neopreno en color mostaza, comprada en Julián López (sobre el neopreno tienes más información aquí), combinada con ese tejido de punto suave suavísimo que tiene Telaria, cuyos estampados son tan requetebonitos que no hay manera de decidirse por uno sólo.


Modificaciones: Aparte de las necesarias del tallaje, le he quitado los bolsillos laterales: inicialmente los puse, pero como el neopreno de por sí es poco flexible, me hacía cierto abombamiento justo donde menos falta me hace, así es que ¡fuera!.


Le he añadido vistas a los delanteros, que no lleva el original. Le puse una cremallera de doble carro porque me resulta molesta cuando estoy sentada, así puedo abrir un poco la parte inferior...

En resumen: comodísima y muy llevadera por aquí en este tiempo.