30 sept. 2017

Adiós a RUMS. Vogue 8962


RUMS-España se acaba¡. Echaremos de menos ese repaso semanal de los jueves por los Blogs costureros. Esa costura hecha "por y para nosotras" que Mara nos proponía hace tres años, y que yo creo que todos estábamos esperando porque caló inmediatamente.

Ella fue quién lideró esta iniciativa importándola de Alemania, y quien la ha mantenido viva hasta el momento. A ella debemos agradecer el haber cosido de forma "egoísta" y, lo que es mejor, ¡sin remordimientos-de-conciencia!.

Ilustración de Mónica Carretero, encontrada aquí

En mi caso concreto he conseguido reponer mi armario cuando mi ropa anterior ya había quedado fuera de talla. He contado, y exactamente me salen 39 prendas blogueadas con la etiqueta de RUMS, aunque cosidas fueron algunas más... Estoy segura de que si hubiera tenido que comprarlas, ni por asomo hubieran sido tantas; y también estoy segura de que si Marie-Kondo echara un vistazo haría una buena purga, a mí por el momento me falta el ánimo suficiente.

En fin, que en muchas de nuestras casas los sufridos maridos respirarán por fin. Aquellos que vieron reducida su cuota de armario en favor de la nuestra. Esas camisas que ya se sobreponían de dos en dos o de tres en tres en cada percha para ganar el justo espacio que requerían nuestras maravillosas camisas, camisetas, vestidos...



Pero aparte de esta cuestión que no deja de ser meramente utilitaria, ha sido francamente bonito ver como costureras-blogueras profesionales, aficionadas o principiantes nos "sentábamos a coser" juntas, en esta suerte de corro de vecindad que unía todos los puntos de la geografía del país, consiguiendo que la costura dejara de ser una actividad solitaria -tú y tu máquina de coser- para convertirse en un juego colectivo.

Coser en compañía: esa fue la idea que inspiró el inicio de este Blog, y que gracias a RUMS se ha visto más que cumplida.


#Gracias Mara
#Gracias RUMS

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Para mi última prenda de RUMS traigo este suéter Vogue 8962, que estaba esperando turno desde hace meses. Ha sido una versión de tanteo para verificar medidas porque, francamente desde el patrón no resultaba fácil hacerlo.


Solamente la he acortado unos seis centímetros porque no la quería tan larga, por lo demás no he tenido que retocar absolutamente nada (he utilizado la talla 18).



La espalda lleva un canesú al hilo y la parte inferior se prolonga de forma oblicua hacia el delantero y además va cortada al biés  lo que aumenta bastante su holgura. El bajo tiene forma curvada, no se si se aprecia bien en las fotos.


Es ideal para combinar distintos estampados o para jugar con las rayas. También hace un efecto estupendo separar las piezas con un vivo. 



El sobre incluye también falda y pantalón. Recomendable, muy recomendable.

El tejido de rayas del delantero procede de Le Chien Vert, de Bruselas; y la tela negra es una viscosa fantástica comprada en Telaria.



18 sept. 2017

La casa familiar y la antigua máquina de coser

La casa


Volver a la casa familiar después de años, ya deshabitada porque los padres no están, siempre produce una punzada en el estómago.


Poseen esa armonía artificial de los lugares desocupados: todas las estancias recogidas, ordenadas, los cojines bien colocados en ángulo sobre el sofá, las persianas bajadas, la luz desconectada...


Aparentemente todo está igual. Todo perfectamente cuidado. Siguen los mismos objetos decorativos, muchos de ellos regalos que los hijos fuimos haciendo a lo largo de los años. Las fotos de los nietos, pequeños o adolescentes, todas bien enmarcadas ocupando repisas, chimenea, mesitas; unos niños que ya son adultos y que a su vez ya tienen otros niños.


Y un calendario -¡tan simbólico!- recordando el último año de vida efectiva en la casa.

De pronto, cuando la luz del sol lo inunda todo, te das cuenta de que no, no está igual. Ahora recuerdas que en su día hubo que aligerar: desprenderse de todo aquello que abigarraba armarios, cajones, paredes. Pocos papeles en el escritorio; pocos cuadros en las paredes bien pintadas; muchas perchas colgando vacías en los armarios; las cuerdas del tendedero resecas.


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El hallazgo


Por qué sería que en esta ocasión elegí ese cuarto para dormir, el que siempre fue más frío y desusado de la casa. Tal vez por el inusual calor que todavía a finales de agosto seguía apretando. Tal vez porque estaba ella...


Sí, ahí estaba, durmiendo sosegadamente en su mueble.


La cubría una antigua colcha blanca de algodón que colgaba hasta el suelo y, sobre ella, unos platos decorativos de Talavera de los que "entonces" se fueron retirando de las paredes.


La cuestión es que a pesar de estar protegido por un plástico de burbujas, me pareció adivinar lo que parecía ser un pedal.

Era una Sigma, modelo A-107-1, con el cabezal empotrado en el mueble. Luego supe que hacía muchos años -más de treinta- que Mary, mi suegra, no la había utilizado. En todo caso, se la veía poco usada y en muy buenas condiciones de conservación. Sólo los metales un poco ennegrecidos y el cabezal cubierto con una ligera película de polvo pegajoso.


Este modelo comenzó a fabricarse en Elgoibar (Guipúzcoa) a partir de 1946, por la Empresa Estarta y Ecenarro. Aunque la máquina no lleva el año de fabricación, parece que es el primer modelo de máquinas de coser de esta Empresa que, hasta entonces, se había venido dedicando a fabricación de material bélico.


En la familia debió adquirirse en los primeros años 50.


La puesta a punto:

Una limpieza externa del cabezal y metales y un engrasado minucioso: bote de aceite, manual de instrucciones a la vista, bobinas de hilos, agujas, canillas, tijeras.







Para ajustar la tensión del hilo

Palanca para controlar la longitud de la puntada










Y, de pronto, pareció desvanecerse toda esa quietud: la suavidad de la maquinaria funcionando, la aguja subiendo y bajando, el soniquete del pedal...

El sol ya entraba por los ventanales aunque a esas horas las mañanas de Castilla todavía son frescas. Dentro de un rato saldría al monte a caminar, pero ahora me deleitaba escuchando la máquina. Creo que la casa también.



Dejo para mí el torrente de emociones vividas en este viaje. Hoy sólo quería hablaros de la máquina.



6 sept. 2017

Mis pantalones cortos


En verano los utilizo mucho: para casa, para la piscina, para las excursiones más o menos campestres...

Este patrón es una adaptación del modelo 129 del Burda de Febrero 2013 que ya hice en su día y que podéis ver aquí.


La modificación es importante ya que le he quitado los pliegues delanteros, aunque manteniendo un corte longitudinal que le da un poco de forma. En su lugar hice una costura, con un pespunte de carga. 


Mantengo los bolsillos que además de útiles quedan muy bien.




En el trasero lleva dos pinzas, y la cinturilla lleva una goma en la zona central del mismo para que se adapte mejor.


Y otro bolsillito de parche detrás. La cremallera invisible en el costado.


Las vueltas de cinturilla y bajos están hechas con una tela de algodón fina, para que resulte más suave.


Y después de muchas semanas enlazo con RUMS España, en esta edición de despedida (¡qué pena!, con la ropa que nos hemos cosido gracias a estas entradas compartidas...). Muchas gracias por esta estupenda iniciativa y por tantas cosas interesantes que se han visto en ellas y de las que he aprendido un montón.