16 feb 2015

Métele mano al bolsillo

Los bolsillos no son un elemento imprescindible, pero la verdad es que resultan muy socorridos. En la ropa infantil son bastante útiles para que los peques guarden sus cositas; y aunque en la ropa de adultos suelen cumplir un fin más bien decorativo, a mí me encanta llevarlos, vamos en cualquier prenda siempre me parecen un “plus”…


Los más fáciles de coser son los de parche, pero aún así, a mí me ha tocado deshacer muchos, sobre todo si eran de esquinas redondeadas. Existen algunos tutoriales muy buenos de cómo conseguirlo, pero francamente, yo no conseguía la dichosa redondez: siempre se me notaban los frunces o picos internos.

Quienes no tenemos demasiada destreza tenemos que buscarnos las mañas para conseguir resultados. Así que: A quien pueda interesar... aquí le dejo un par de bolsillos que aseguro son muy sencillos de hacer y que, al final quedan resultones.



1. Bolsillo de parche con tapeta

Estos bolsillos de parche con o sin tapeta se pueden utilizar en casi todo tipo de prendas: chaquetas, camisas, faldas, pantalones... etc. para grandes y pequeños.

La forma más sencilla que encontré para que las redondeces quedaran tirando a redondas, fue ponerles otra tela a modo de forro. Aparte de resultar mucho más sencillo, se ven muy curiosines por dentro. Yo me tengo hechas plantillas de bolsillos de este tipo de distintos tamaños, según para qué prenda la vaya a utilizar.

El primer paso sería dibujar la plantilla elegida sobre la tela.


Luego se encaran los derechos de ambas telas y cosemos alrededor, dejando en la parte inferior un trozo de unos 3 ó 4 cms. sin coser, para luego darle la vuelta.


Damos la vuelta a nuestro bolsillo y planchamos. El trozo que sigue abierto en la parte inferior debe remeterse bien con la plancha, pero puede seguir abierto, no te preocupes.

Para fijar ambas telas podemos hacer un pespunte en la parte superior, a 1,5 cm. del borde, tal y como aparece en las fotos segunda y tercera del grupo anterior.

Ahora ya está listo para coserlo a la prenda.


Una observación: si utilizamos un prensatelas normal, puede ser una ayuda dibujar la curvatura de las esquinas (seguro que conocéis esos bolígrafos que se borran con la plancha). Otra opción, altamente recomendable, es el maravilloso prensatelas de pie compensado -del que ya hablé aquí-, éste va siguiendo el borde del bolsillo y te deja un pespunte divino-de-la-muerte.



Tapeta

La elaboración de la tapeta es muy similar a la del bolsillo en el caso de ser redondeados. Se me había olvidado decir que en las costuras curvadas es conveniente poner una puntada pequeña, p. ej. 2,5.


Si, como es mi caso, la vuelta de la tapeta es estampada, hay que poner mucha atención en establecer bien la dirección de la tela, deberá aparecer según se ve en la foto anterior derecha. En caso contrario, te encontrarías que al levantar la tapeta el dibujo quedaría al revés -¡lástima de elefantitos...!-.

El resto de los pasos ya los dominamos, así que no me paro en ellos.





Se presenta la tapeta sobre el bolsillo y se pasa un pespunte justo encima del sobrehilado.

A continuación se da la vuelta y se plancha para que quede en su lugar natural. Se pasa un pespunte visto a la tapeta (foto central del grupo anterior), asegurándote de que el borde de la tela quede cubierto por la costura.


Y ya está!



(EDITO 5 años después)
Si no quieres utilizar el método de poner doble tejido, ahora te puedo decir que existen en el mercado plantillas para facilitar el marcaje y doblado de bolsillos: Plantillas Prym, que se pueden adquirir en la tienda on line de Seoane Textil. (FIN DE EDICIÓN)


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2. Bolsillo con falsa tapeta


Este bolsillo es muy gracioso para utilizar a la altura del pecho en blusas o camisas, tanto adultas como infantiles. A diferencia del bolsillo anterior, la tapeta no cubre el bolsillo, actúa simplemente como adorno, quedando un poco más elaborado que un simple bolsillo cuadrado. Y como veréis es bastante simple de ejecutar.


Se puede jugar con telas lisas y estampadas. En mi caso he puesto la vuelta estampada para que se puedan seguir mejor los pasos.



Se encaran muy bien las telas y se pasa un pespunte todo alrededor siguiendo las líneas marcadas: en la parte superior, el pespunte unirá ambas piezas y en la parte inferior nos servirá de guía para delimitar el margen interior.

Importante: este pespunte pasará por encima del dobladillo que hicimos en la vuelta, según se ve en la foto derecha del grupo anterior. 

Se da un corte en diagonal en los dos lados del margen de costura (en nuestro caso se hace sobre la tela verde lisa), con cuidado de no llegar al pespunte (misma foto).




Se da la vuelta y se plancha cuidadosamente marcando bien las esquinas. También se marca con la plancha el margen interior del bolsillo, siguiendo el pespunte de guía. Quedará como aparece en la foto segunda del grupo anterior.



Para que quede mejor asentado, pasamos un pespunte visto a la vuelta, y planchamos doblando por la que hemos marcado como línea de doblez en la primera foto.



Y ya tenemos el bolsillo, ahora solo nos queda unirlo a la prenda, según hemos visto anteriormente.


Et voilà¡¡¡



Ahí te dejo un montón de modelos de bolsillos, seguro que encuentras el tuyo, además buena parte de ellos se pueden desarrollar con estas sencillas indicaciones. 





11 feb 2015

Queremos celebrar nuestros 500 días


Os adelantaba en una entrada anterior que a mediados de Febrero se cumplen los primeros
  500 días de mi Blog Sentarse a coser
y por supuesto queremos celebrarlo con vosotras.
  Tranquilas, que no tenemos intención de daros más trabajo. El trabajo lo haremos nosotras.


1. Cómo participar?

Enviándonos una foto de un objeto muy relacionado con la costura de cada día:

Imagen encontrada aquí


Sí, sí, tu MÁQUINA DE COSER,
esa compañera inseparable


Y a partir de esas fotos, Lara y yo prepararemos nuestros regalos para vosotras. Sí, habrá sorteo, pero no solo. De todas las fotografías recibidas haremos una selección y lo que prepararemos con ellas preferimos que sea sorpresa. En todo caso, nada comprometido para vosotras. Juntaremos dos de los elementos siempre presentes en este blog: la costura y la fotografía.

Cómo?




                  Indicando:
                       - Tu nombre y apellidos  (o seudónimo)
                       - El nombre de tu blog, en caso de tenerlo.




2. Regalos:

- Habrá 3 premios que se sortearán el día 27 de febrero
- Y el resto de participantes tendrán también su recompensa por haber participado




3. Características de la fotografía:
  • Te pedimos que nos la envíes en formato ".jpg", hecha con ese cariño que merece tu máquina. Tomada en primer plano y de frente, procurando una iluminación adecuada y una calidad razonable.
  • Puede ser tu máquina de coser habitual, o la de la abuela que es una joya, o esa supermoderna que te acabas de comprar.
  • Y como a fin de cuentas los modelos son limitados, si quieres personalizar tu foto puedes incluir junto a la máquina un pequeño objeto que te represente o te guste especialmente (la funda estupenda que le has hecho, tu precioso acerico, las tijeras favoritas, la cinta métrica, aquellos botones tan originales o esa tela increíble que guardas...), y si te apetece nos puedes contar por qué te resulta especial. Importante: que el objeto en cuestión quede siempre dentro del encuadre de la máquina, para que ésta no pierda protagonismo.

Os dejo aquí algunas fotos a modo de ejemplo:






Imagen encontrada aquí



4. Requisitos: Absolutamente ninguno

No es imprescindible ser seguidor de mi blog, ni de mi perfil de Facebook, ni tenerme en tus círculos de Google+. Me encantaría que lo fueras, pero sólo si realmente te interesa.

Y si todavía no conoces el trabajo fotográfico de Lara, también te invito a que visites su blog El Ojo de la Hormiga-Photography, y su página de Facebook.


¡¡ Gracias por celebrar estos 500 días con Lara y conmigo !!
(Ainsss... de pronto me ha invadido un escalofrío: ¿y si no recibo ninguna foto?)





6 feb 2015

500 días de "Sentarse a Coser"



A mediados de febrero Sentarse a Coser alcanzará  500 días de vida. 
¡Cuántas cosas en poco más de un año!:


  • 100 entradas
  • Unas 70 prendas mostradas (algunas más cosidas esperando turno para ser “posteadas”, ...o no)
  • 126.000 visitas
  • 2.440 seguidores en Facebook

Hoy, todo esto me parece casi increíble...

En este tiempo he conocido a muchas personas, que además de ingeniosas y creativas, derrochan generosidad. Con algunas puedo decir que me une cierta amistad a pesar de no conocernos personalmente. Y he aprendido tanto de vosotras... ufff, si supiérais¡

                           
Me gusta pensar el blog como un escaparate al que a veces se asoman con cierta curiosidad algunas personas que pasean por delante. Y, evidentemente, hay que cuidar lo que se expone. Así que mi costura le ha plantado cara a mi natural tendencia a la rapidez (como ya sabe Nora), y poco a poco, gracias a las buenas técnicas que he ido aprendiendo de otras blogueras, he empezado a cuidar un poco más los detalles, incorporando nuevas técnicas o mejorando los remates, aún sabiendo que queda mucho por aprender… 


Mi mal llamado “aprovechamiento del tiempo” ha alcanzado en este año cotas poco recomendables: durante mi supuesto tiempo libre cuando no tenía entre manos la máquina de coser o la plancha, me perdía en la maraña de rayas de un patrón, editaba fotos en el ordenador o preparaba una entrada en el portátil o, ya en las últimas horas del día -o las primeras del día siguiente-, tumbada en mi sillón manoseaba la pantalla del Ipad visitando otros blogs, o siguiendóos por Fb.


Mi casa también ha vivido cierta reestructuración: donde antes había un despacho, ahora se intentan acoplar como buenamente pueden archivadores con patrones, telas, cajas de cintas, gomas, botones y otro utillaje variado, todo ello en un “relativo” orden -o desorden, según se mire-. Mi terraza se ha visto “conquistada” por nuevos aparatos: la máquina de coser fue echando a un lado algunas plantas que la overlock ha terminado de arrinconar.


Y si mi salón pudiera hablar…, seguramente protestaría por la transformación continua a que se ve sometido: igual se monta una cena con amigos que, aprovechando la amplitud de la mesa, lo convierto en área de corte: papel manila, tijeras, marcadores, telas, alfileres..., todo en un cierto "desparrame" que se puede extender también a las sillas colindantes. Y cómo no hablar de la nueva inquilina de la casa: mi querid maniquí que, a falta de nombre propio, mi marido llama “esta señora”.


En fin, en el aspecto bloguero-costuril han sido 500 días verdaderamente intensos.


Pero esta aventura no hubiera sido posible sin Lara (mi “Hormiga Verde”). Ella fue quien me animó a crear el Blog y me condujo hacia algo llamado Blogger, quien se ocupó de la parte artística del diseño y quien me liberó de mis muchos miramientos a la hora de pulsar la tecla de “publicar” en las primeras entradas que escribí. Y ella es también la mano responsable de algunas imágenes del blog –de las mejores imágenes del blog-. Todo ello a cientos, incluso miles, de kilómetros de distancia, para que luego digan...


Aunque en realidad, qué sentido tendría este blog sin vosotros, bien seáis amigos, seguidores, o simplemente lectores ocasionales?. Vosotros que pasáis por delante y dedicáis unos minutos de vuestro escaso y valioso tiempo a mirar o leer mis entradas.

Gracias por formar parte de “mi tiempo y mi espacio”, aunque sea de forma virtual.


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Lara y yo hemos pensado en algo para celebrar estos 500 días de Sentarse a Coser con todos vosotros, así que en breve os daremos más noticias.

                                                                         ¡Mil besos!


27 ene 2015

PALABRAS CON IMAGEN: "Embolicar la troca"

Imagen: Lara (Hormiga Verde)



Embolicar la troca
en castellano se traduce literalmente por liar o enredar la madeja.

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Todos conocemos al llamémosle “homo embolicus” ese especímen que sobrevive enredando todas las cosas, enfrentando a sus semejantes entre sí, maquinando afanadamente cómo manejar  la información, …o la no-información.

Si uno tuviera siempre la cordura suficiente, huiríamos de él como de la peste, porque escrito está que siempre nos salpicará algo y siempre negativamente; aunque nuestra intervención haya sido mínima, incluso nula; aunque ni hayamos asentido ni disentido; aunque en vez de sonrisa cómplice no nos haya arrancado más que una mueca de impasibilidad. Es igual, siempre acabará “embolicando la troca” en su propio beneficio, y a nosotros nos cogerá en medio.


Este ejemplar se mueve con comodidad en el embrollo, en la confusión, en el “totum revolutum”; pueden alcanzar cierto virtuosismo argumentativo, aunque siempre dirigido a torcer y retorcer los hechos, las interpretaciones y las conclusiones, de modo que la madeja cada vez resulte más difícil de desenredar. Su habilidad no está precisamente en cerrar temas: así, con todos ellos en contienda, campa a sus anchas, del uno al otro y del otro al uno.

Naturalmente, existen gradaciones: los hay más burdos, que no se cortan un pelo en utilizarnos como excusa si les viene bien para los fines que persiguen; o si les apaña, en plena reunión de amigos, ponen directamente en nuestros labios aquello que en nuestro sano juicio nunca le hubiéramos confiado; vamos, que lo más probable es que ni siquiera lo hayamos pensado.


Pero también encontramos la versión más refinada: aquellos especializados en crear escenarios de ambiguedad o indefinición; no hará afirmaciones que después puedan resultarle comprometidas, pero sin embargo dejará siempre en el aire la duda, la sospecha, a ver qué saca: “Ahh, he oído por ahí que fulano está atravesando por graves problemas económicos y que, además, su mujer le ha dejado…, pero seguramente será un rumor, verdad?”.

¡¡Ey… cuidadito…!!.   Si en ese punto contestas, ¡te has caído con todo el equipo!.



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Nota: Gracias Alicia Lamelas, del blog: Una modistilla de pacotilla por la aportación de este dicho en lengua catalana.







22 ene 2015

Un poncho tirando a "Balicam". RUMS España #4/15

Desde siempre me han encantado los ponchos, en cualquiera de sus múltiples versiones: largos, cortos, abiertos, cerrados, redondos, cuadrados, de pico... De hecho, a lo largo de mi vida he tenido varios. Me resulta una prenda absolutamente sencilla y cómoda, de las que siempre puedes tener colgada junto a la puerta de casa...


Quien iba a decir que estas “mantas de salir a la calle”, de origen amerindio, iban a popularizarse tanto. Últimamente parece que vuelven con fuerza; firmas importantes como Burberry incluso las personaliza: tú eliges el tejido y ellos te la hacen con tus propias iniciales en menos que canta un gallo. Eso sí, te cobran un ojo de la cara.


Así que cuando La Lío propuso el Cose Conmigo de su Balicam, rebusqué entre mis telas alguna que resultara conveniente. Enseguida lo tuve claro: un tejido cuyo derecho y revés sólo se diferencian en el tono, pero su dibujo queda perfecto por ambos lados (y este es un elemento interesante, porque en un poncho se suele ver mucho la parte interna).


No obstante, me pareció que el poncho rectangular era más cómodo para mí, así que cambié su forma geométrica. Aunque sin ninguna duda mantuve el estupendo cuello del Balicam. Creo que ninguno de mis ponchos ha tenido un cuello tan bonito.

Lo combiné con un canalé gris muy suave, al que coloqué una entretela finita en una de las caras delanteras para darle un poco de cuerpo, porque veía que el cuello no se mantenía; creo que así ha quedado mejor. En la parte de atrás utilicé a contrahílo la tela principal.






Evité los flecos, y otros remates colgantes, preferí una cinta tejida que le va bastante bien.

A la hora de cerrar los laterales, generalmente suele ponerse un botón o similar a la altura de la cintura en cada uno de los costados. Yo opté por cerrar los lados sólo en la parte inferior: esto me permite una gran holgura y total libertad de movimientos, quedando recogido por la parte de abajo. Así fue también el primero que tuve, de origen andino, y el que más me ha gustado de todos los que he llevado.




Cuántos tipos de ponchos conoces?


La verdad es que es una prenda de ejecución muy fácil: un poncho rectangular sólo necesita dos medidas: el largo que le quieras poner, y el ancho cuyo máximo será la medida entre una mano y la otra abriendo los brazos en cruz.

Pero introduciendo algunas variantes geométricas puedes tener diversas posibilidades: de forma triangular, rectangular alargado, de esquinas redondeadas, totalmente redondo... Y en cuanto a su confección, puedes pasar desde un tejido que te dejas caer por encima con un simple "tajo" para sacar la cabeza, a una mayor sofisticación jugando con rayas o cuadros, o quizá poniendo un ampuloso cuello, o tal vez un vistoso remate.

Ahí dejo algunos esquemas que he ido rebuscando, por si alguien está interesado:









Y con poncho o sin poncho yo no me pierdo el RUMS España de esta semana.




8 ene 2015

Cinema dress, de Liesl+Co patterns. RUMS España #2/15

Cuando estas Navidades nos visitó Flat S, me trajo como regalo un patrón, pero no un patrón cualquiera, me regaló un auténtico vestido de cine: Cinema dress, de Liesl + Co. patterns. Es la versión adulta del modelo Hide and seek, de Oliver + S que he cosido para las niñas en un par de ocasiones y que, sencillamente, me encanta.


Cuando vi este vestido en su web me quedé encandilada, era precioso, cómo me gustan esos cortes laterales a todo lo largo del vestido..., pero me resistí a coserme vuelos: hace años que deseché de mi armario los frunces –ya imaginaréis por qué…-.

Sin embargo, cuando Flat S me susurró al oído decidí probarlo y, cuán si se tratara de una dieta milagro, tuve la sensación de que mis medidas se reducían. Ajustado en el talle y más suelto en la falda, pero con cada pliegue en el sitio preciso. Confortable, bonito y cómodo de coser.
                                 






                                               
Y ¡cosa insólita! no he tenido necesidad de hacer ni un solo retoque al patrón: he utilizado la talla 12, tal cual. No obstante, Liesl incluye un pormenorizado tutorial para las modificaciones del busto, en caso de ser necesario hacerlas.

                                         

En esta primera versión decidí utilizar una tela un tanto sobria, de peso medio, un Cambray Union, comprado en Telaria, ideal para el entretiempo de primavera y otoño. Pero no descarto otros tejidos y colores más atrevidos porque os aseguro que el modelo lo admite perfectamente.

Hice costuras de carga con un hilo en tono rosa que le da un brillo satinado muy agradable.




Y con este vestido inauguro mis aportaciones a RUMS España para este nuevo año.